El tercer Informe de Sistemas de Pagos 2024 del Banco Central mostró un panorama alentador en el uso de pagos digitales en el país.
Los datos indican que Chile logró niveles comparables a economías avanzadas en ciertos aspectos, aunque todavía existen desafíos por enfrentar, especialmente en términos de interoperabilidad y gestión de riesgos.
“Los sistemas de pagos son el pilar de todas las transacciones económicas, desde compras cotidianas hasta operaciones financieras de gran escala. Son esenciales para facilitar transacciones seguras y a bajo costo, impulsar la actividad económica, minimizar los riesgos de crédito y de liquidez y, ciertamente, proteger la estabilidad financiera”, señaló Rosanna Costa, presidenta del Banco Central.
El uso de medios de pago digitales sigue en aumento. En marzo de 2024, el 66% del consumo de los hogares se pagó con tarjetas, una cifra que ha crecido significativamente desde el 24% en marzo de 2014. Este incremento ha reducido el uso del efectivo, transformando la forma en que los chilenos realizan sus compras diarias.
El informe también destaca que en 2023 se realizaron 315 pagos digitales por persona, un aumento considerable respecto al informe anterior. La mayoría de estas transacciones (60%) se realizaron con tarjetas de débito, mientras que solo el 1% se efectuó con tarjetas de prepago. Las Transferencias Electrónicas de Fondos (TEF), que representan el 26% de las transacciones, con un aumento del 23%.

Costa comentó que “tenemos un nivel de sistemas de pago que es adecuado y concordante con nuestro nivel de desarrollo, pero somos ambiciosos”. En ese sentido, agregó que hay “nuevas oportunidades de mejorar la resiliencia de los sistemas de pagos de bajo valor, fortaleciendo las carreteras ya disponibles y habilitando de manera efectiva otras nuevas”, y planteó su preocupación por la “persistencia de la litigiosidad en esta industria”, valorando los avances para despegar la incertidumbre como el reciente fallo de la Corte Suprema.
Mayores de 15 años realizan un promedio de 19 transferencias al mes
En términos de montos, los pagos con transferencias (TEF) son los más relevantes. Aunque representan solo el 26% de las transacciones, en términos de valor, corresponden al 60%, procesando más del 80% del PIB en un año. El monto promedio de las TEF en marzo de 2024 fue de casi $100.000, una cifra que ha disminuido con el tiempo, indicando un mayor uso de este instrumento para pagos de menor monto.
Además, el informe reveló que en promedio cada persona mayor de 15 años realiza aproximadamente 19 transferencias de fondos al mes.
En comparación internacional, el sistema de TEF de Chile procesa más transacciones per cápita que el promedio de Asia y Oceanía, aunque aún está por debajo de Europa y ligeramente por debajo de Latinoamérica, influenciado principalmente por Brasil.

El informe subraya la entrada en funcionamiento de nuevas infraestructuras para fortalecer la compensación y liquidación de pagos. La primera Cámara de Compensación para Pagos de Bajo Valor (CPBV), especializada en TEF, comenzó a operar bajo el marco regulatorio del BCCh.
Además, se implementó una nueva Cámara de Alto Valor para operaciones de cambio spot peso-dólares, que en pocos meses ha canalizado aproximadamente el 40% de las operaciones interbancarias spot peso-dólar.
La interoperabilidad de los medios de pago en Chile es alta, lo que facilita las transacciones entre personas y empresas, independientemente de las entidades financieras involucradas.
Desafíos en el sector de los medios de pago y perfeccionamiento a la regulación
Sin embargo, el informe señala que aún existen espacios para perfeccionamiento. Aunque las TEF son altamente interoperables para pagos entre personas, su uso en comercios es limitado. "Un mayor desarrollo de pagos con TEF requiere profundizar esfuerzos públicos y privados", indica el informe.
"En algunas dimensiones estamos mejor que otros países, pero todavía tenemos desafíos. El mensaje es que, para seguir avanzando, esto va a requerir esfuerzos tanto desde el sector privado como desde las autoridades y el sector público"
Rosario Celedón, gerenta de la División de Política Financiera del Banco Central
La gestión de riesgos de fraude y ciberseguridad es otro desafío importante. En los últimos años, las transacciones desconocidas por los usuarios han aumentado, aunque se observa una reversión reciente.
Actualmente, estos fraudes se concentran en giros de dinero en cajeros automáticos, a diferencia de otros países donde predominan las transacciones no presenciales.
"Hemos visto en los últimos años un aumento en las transacciones desconocidas por los usuarios un aumento en las denuncias por fraude que ha centrado la atención de la autoridad e incluso ha dado lugar a cambios legislativos", señaló Celedón. En ese sentido, sostuvo que "mantener los niveles de fraude acotado es esencial para el desarrollo de este medio de pago y también para los objetivos de inclusión financiera".
El BCCh ha realizado recientes perfeccionamientos a su regulación, incorporando nuevos modelos de negocio con estándares prudenciales adecuados.
Estas medidas buscan adaptar el marco normativo a la evolución de la industria y aumentar la robustez del sistema de pago minorista. Además, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) publicó la regulación del Sistema de Finanzas Abiertas, que incluye a los iniciadores de pago, entidades que pueden fomentar la competencia y contribuir a la inclusión financiera.
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