Un estudio de Laborum y la organización Grow-género y trabajo reveló que el 61% de los trabajadores en Chile ha vivido alguna situación de violencia simbólica en el trabajo. Esta violencia se manifiesta a través de comentarios inapropiados sobre el embarazo o maternidad, participación sindical, y tareas de cuidado. El resultado se da a conocer en la antesala de la entrada en vigencia de la Ley Karin en nuestro país.
Diego Tala, director comercial de Laborum Chile, explica que "las experiencias de violencia simbólica que más se identifican en los ambientes laborales apuntan a quienes tienen participación sindical, están viviendo un embarazo o son identificadas como personal que realiza tareas de cuidado".
La Ley Karin entrará en vigencia el 1 de agosto, obligando a las empresas a implementar medidas para prevenir el acoso laboral y la violencia en el trabajo. Las organizaciones deben actuar rápidamente para cumplir con esta legislación.
Conocida oficialmente como Ley 21.643, la iniciativa modifica el Código del Trabajo para incluir la prevención, investigación y sanción del acoso laboral, sexual y la violencia en el trabajo. Esta ley surge en respuesta a la creciente preocupación por las condiciones laborales y la salud mental de los trabajadores chilenos.
¿Qué deben hacer las empresas antes de la implementación de la Ley Karin?
- Informar a los colaboradores: Las organizaciones deben comunicar a sus empleados los cambios que trae la ley mediante capacitaciones específicas sobre sus derechos y responsabilidades. Este paso es crucial para que los trabajadores comprendan las implicancias de la ley y sepan cómo actuar ante casos de acoso.
- Implementar un Protocolo de Prevención del Acoso Sexual y de Violencia en el Trabajo: Este protocolo debe ser conocido por toda la organización y debe guiar a las personas sobre qué hacer ante la necesidad de realizar una denuncia. La psicóloga Carolina Villas de Mutual de Seguridad enfatiza que "la capacitación, sensibilización y difusión de todas las personas que conforman las organizaciones será fundamental para adaptarse al cambio cultural que establece la nueva ley".
- Establecer un canal de denuncias: Todas las organizaciones deben contar con un canal de denuncias. Javiera Correa, Chief People Officer de Buk, explicó que "en Buk ofrecemos una alternativa online que es segura, confiable y resguarda el anonimato del denunciante". La difusión de este canal es vital para fomentar un ambiente de confianza y transparencia.
Guía para Pymes
La Mutual de Seguridad desarrolló una guía práctica para que las Pymes puedan implementar efectivamente la Ley Karin:
- Mapear y actualizar los riesgos de violencia y acoso laboral: Utilizar herramientas como el cuestionario de riesgos psicosociales CEAL-SM/SUSESO y el Anexo 54 de caracterización para identificar, evaluar y gestionar los riesgos.
- Elaborar protocolos de prevención y procedimientos de investigación: Este documento debe identificar los riesgos presentes y las medidas preventivas, así como un procedimiento de investigación de conductas de acoso y abuso laboral y sexual.
- Capacitación y sensibilización: Las Pymes deben realizar programas de formación para todos sus empleados, enfocándose en la identificación de conductas de acoso y violencia y en los mecanismos de denuncia y sus derechos.
- Comunicación y difusión: Tanto el Protocolo de prevención como el procedimiento de investigación deben ser difundidos a todas las personas de la empresa.
Paulina Chávez Gómez, directora de Psicología de la UST Los Ángeles, destacó que la promulgación de la Ley Karin marca un hito importante para todos los trabajadores vulnerados en sus derechos fundamentales. "Este es un mensaje claro de que, como sociedad, debemos tener tolerancia cero ante conductas vejatorias", afirma.