La economía chilena está mostrando signos de recuperación, mitigando desequilibrios macroeconómicos que se habían acumulado en años anteriores. Sin embargo, la situación financiera externa sigue presentando desafíos significativos que podrían impactar la estabilidad financiera local, según el último Informe de Estabilidad Financiera (IEF) publicado por el Banco Central para el primer semestre de 2024.
A nivel internacional, persiste la incertidumbre sobre la política monetaria de Estados Unidos. Las tasas de interés de corto y largo plazo se mantienen elevadas, lo que ha afectado las condiciones financieras a nivel global, incluyendo Chile.
La tasa a diez años en EE.UU. se sitúa en un 4,6%, considerablemente superior al promedio de la última década. Para las economías emergentes, la tasa promedio alcanza un 8,5%, mostrando una dinámica que podría estrechar aún más las condiciones de financiamiento para estos países.
En el ámbito local, la economía chilena ha logrado importantes avances en la resolución de desequilibrios. La inflación ha disminuido, ubicándose cerca de la meta del 3%, y el gasto interno se ha ajustado reduciendo el déficit de la cuenta corriente, sostiene el Informe de Estabilidad Financiera.
Las tasas de interés de corto plazo también han disminuido, reflejando los recortes de la Tasa de Política Monetaria (TPM), que desde julio de 2023 ha visto una reducción de 475 puntos básicos. Esto ha aliviado la carga financiera de empresas y hogares, aunque las tasas de largo plazo siguen siendo elevadas.
Según el informe, el sector bancario ha gestionado adecuadamente estos cambios, acumulando niveles relevantes de provisiones para enfrentar posibles escenarios de tensión. La banca también ha mostrado una notable resiliencia, con adecuados niveles de liquidez y capital, preparándose para enfrentar los desafíos futuros, incluyendo la convergencia hacia los estándares de Basilea III.
Preocupación por situación de los créditos hipotecarios y caída de rentabilidad al comprar para arrendar
De acuerdo con el informe, las vulnerabilidades identificadas en ediciones anteriores siguen presentes en el sector de los créditos hipotecarios. "Ha continuado aumentando el stock disponible de viviendas terminadas para la venta, la rentabilidad del arriendo ha caído y se ha observado una mayor vacancia", sostiene.
En este entorno, el documento señala que se ha elevado el impago de las empresas del sector y se ha restringido su acceso al crédito, lo que se ha visto mitigado por una menor carga financiera, dadas las menores tasas de interés de corto plazo.
"Las mayores tasas de largo plazo también han afectado el costo de los créditos hipotecarios, en un contexto donde el dinamismo del sector inmobiliario residencial se ha mantenido bajo por varios trimestres"
Informe de Estabilidad Financiera, primer semestre 2024
Además, continúan las vulnerabilidades con un aumento en el stock de viviendas terminadas para la venta y la vacancia de unidades para el arriendo, mientras "la rentabilidad del arriendo ha caído", afirma el organismo, que agrega: "sigue disminuyendo la rentabilidad bruta de comprar para arrendar". Se estima que al primer trimestre de 2024 la rentabilidad bruta promedio se ubicó en torno al 4,0% para departamentos y en 4,5% para casas, un valor similar al costo de financiamiento de dicha opción a través de un crédito hipotecario.
"De perdurar la debilidad de la demanda, las empresas inmobiliarias podrían requerir efectuar ajustes en sus precios, reduciendo la rentabilidad del negocio y su capacidad de pago", dice el informe.
El Banco Central afirma que la situación financiera de los hogares también se ha ido estabilizando, en un contexto de aumento de los ingresos, reducción de la carga financiera y una oferta restrictiva, con menores tasas de interés en créditos de corto plazo.
¿Cuáles son los riesgos para la economía chilena?
Sin embargo, de acuerdo con el Informe de Estabilidad Financiera, los principales riesgos para la estabilidad financiera provienen del exterior. El informe destaca que el escenario externo continúa siendo la principal fuente de riesgos para la estabilidad financiera local.
Las tensiones geopolíticas y la incertidumbre en torno a la política monetaria de las economías avanzadas podrían gatillar ajustes abruptos en los mercados financieros. Esto se traduce en un potencial incremento en los spreads de financiamiento y una posible salida de capitales que podría afectar adversamente a economías emergentes como Chile.
Los desarrollos de regulación financiera también juegan un papel clave en este contexto. A nivel global, tras los eventos significativos en la banca internacional en marzo de 2023, se han intensificado las iniciativas para fortalecer la supervisión bancaria.
En Chile, se han logrado avances importantes en la regulación prudencial y los sistemas de pagos, con el Banco Central impulsando modernizaciones relevantes, concluye la última edición del Informe de Estabilidad Financiera.
¿Qué es el Informe de Estabilidad Financiera?
El Informe de Estabilidad Financiera (IEF) es un documento clave que el Banco Central de Chile publica dos veces al año, con el objetivo principal de evaluar y comunicar los riesgos y condiciones que podrían afectar la estabilidad del sistema financiero del país.
Este informe no solo se enfoca en predecir lo que sucederá en la economía, sino que prioriza la identificación de posibles escenarios de riesgo que, aunque sean poco probables, podrían tener un impacto significativo si ocurren.
Su finalidad es asegurar el funcionamiento adecuado de todos los pagos dentro y fuera de Chile, lo cual es esencial para la economía tanto nacional como internacional.
Desde su primera edición en 2004, el IEF se ha convertido en una herramienta de transparencia y divulgación crucial para el Banco Central. Se publica en mayo y noviembre de cada año, y detalla los desafíos y oportunidades dentro del sistema financiero, abarcando desde la evolución del endeudamiento de personas y empresas hasta el desempeño de los mercados de capitales.