Aeropuerto de Santiago: Recorrido por las obras del nuevo terminal internacional

Vista aérea del nuevo terminal internacional del Aeropuerto de Santiago
Vista aérea del nuevo terminal internacional del Aeropuerto de Santiago. (Foto: Nuevo Pudahuel)

Un imponente edificio con la leyenda “Aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago” (AMB) te recibe mientras vas avanzando y entrando en auto por la calle Armando Cortinez Oriente. Él fue el primer aviador en cruzar la Cordillera de Los Andes, ida y vuelta, en 1919. Su hazaña lo convirtió en uno de los máximos referentes de la aeronáutica chilena. Así comenzamos nuestra visita, bajo estrictas medidas de seguridad, a las obras del nuevo Terminal Internacional del Aeropuerto de Santiago, en Pudahuel.

Queríamos saber cómo va avanzando la construcción del nuevo T2, nombre con el que podremos identificarlo cuando comience su operación. Pese a las dificultades que ha implicado la pandemia, son 3.800 personas las que diariamente trabajan en la obra. Están distribuidos en todo el edificio, por lo que trabajan en pequeños grupos en las más diversas tareas. Los vimos pintando, embaldosando, pasando por techos y todo tipo de terminaciones.

Fachada del nuevo terminal internacional del Aeropuerto de Santiago, Nuevo Pudahuel
La fachada del T2, visible para quienes llegan en auto al aeropuerto. (Foto: Chócale)

El proyecto actualmente se encuentra en la décimo octava fase de construcción, que termina a fines de marzo. “En ella se contempla el término de la construcción del Centro de Transporte, que permitirá el arribo de buses interurbanos por primera vez al aeropuerto, el Estacionamiento Expreso Oriente, que contará con una terraza, patios y un óvalo para artes escénicas, como teatro o danza, que serán de uso gratuito no sólo para los pasajeros sino que también para todos quienes quieran asistir. Convertirá a AMB en un real centro cívico. La planta de agua potable y la plataforma oriente”, explican desde Nuevo Pudahuel.

El concesionario ha continuado con los trabajos, en medio de una disputa con el Ministerio de Obras Públicas (cuyos detalles, al menos hoy, no nos convocan).

Para cuando se inaugure, el T2 atenderá exclusivamente a los pasajeros de vuelos internacionales. De esa forma, todo lo que conocemos del aeropuerto actual será destinado para las operaciones domésticas.

Probablemente varios pasajeros conocen parte de la nueva infraestructura, pues se han ido abriendo espacios de forma progresiva en los últimos dos tres años. Podemos mencionar el espigón C, inaugurado en diciembre de 2018; el Espigón E, abierto en septiembre de 2019; y el estacionamiento Expreso 2, además de una serie de mejoras que se implementaron en el actual terminal, que previo a la pandemia funcionaba a tope.

Sobre el último piso del edificio de estacionamientos Expreso 2 se encuentra un boulevard que unirá el T1 (terminal actual) con el T2 (el nuevo Terminal Internacional). Esta obra está prácticamente lista. Cuenta con un paseo peatonal, áreas verdes, comercios y un anfiteatro. Además, para dejar los vehículos se suma el estacionamiento Patagua, que es de superficie y da al frontis del nuevo terminal.

Meta de cero emisiones netas para el año 2050

Un dato interesante es que Nuevo Pudahuel tiene la misión de reducir las emisiones de CO2 en un 40% para el año 2030. La idea es que AMB se convierta en un terminal que producirá cero emisiones netas para 2050. Para ello, se acaba de inaugurar una planta de generación fotovoltaica.

Esta infraestructura se encuentra instalada en la cubierta del terminal existente y está conformada por 2.465 módulos fotovoltaicos interconectados. Cubren una superficie de 9.500 metros cuadrados y generarán anualmente un promedio de 1.256 MWh, lo que equivale al consumo anual de más de 500 hogares.

Desde Nuevo Pudahuel explican que los paneles ya comenzaron a operar y su impacto ambiental equivale a plantar más de 1.000 árboles o sacar de circulación más de 130 vehículos de combustible tradicional.

Además de la energía solar, la infraestructura cuenta con lucernarios para aprovechar la luz natural en las instalaciones, y en diversos espacios se intenta aprovechar también gracias a amplios ventanales que dan al exterior.

También se han hecho auditorías de eficiencia energética, se firmó un “convenio verde” con ENGIE, se implementó un programa de reciclaje, se instalaron luminarias LED, se han donado árboles nativos para crear áreas verdes en la comuna de Pudahuel, se comenzó a trabajar en un plan de disminución de residuos de alimentos y se instalaron electrolineras para que los pasajeros puedan cargar sus autos de forma gratuita, entre otras iniciativas.

Llega el self check-in y self bag drop al T2 del Aeropuerto de Santiago

Iniciamos nuestro recorrido en el procesador central, nombre que lleva el edificio principal del T2 del Aeropuerto de Santiago. En esta construcción es donde están los counter, se realizan los principales trámites (como control migratorio y seguridad), están los mayores locales comerciales y salones. Es decir, donde las papas queman. Este edificio está conectado a los cuatro nuevos espigones, dos de ellos en modalidad “swing”. Es decir, podrían servir también para operaciones nacionales en caso de requerirse.

La zona de counters cuenta con cuatro grandes islas, cada una dividida en dos lados. Se ordenan de la A a la H, con más de 60 puestos en total. Una parte importante de los puntos de check-in serán autoservicio. En la práctica, el pasajero deberá acercarse a un quiosco para realizar el proceso de chequeo o self check in y obtener la etiqueta o bag tag para su maleta, nos explicaron desde Nuevo Pudahuel.

Luego, debe acercarse al counter, dejar su maleta y dejarla partir. Esta práctica se le conoce internacionalmente como self bag drop y se está adoptando en muchos aeropuertos a nivel mundial. De hecho, en Chile, LATAM está implementando paulatinamente este modelo de atención en algunos aeropuertos.

La infraestructura de los counter, así como la señalética, ya está dispuesta en el nuevo terminal. (Foto: Chócale)

De todos modos, habrá algunos puntos con servicio asistido para aquellas personas con movilidad reducida o que requieran ayuda. Si el equipaje es sobredimensionado, como un equipo deportivo o musical, deberá dejarlo en otro punto que se ha dispuesto para ello.

Momento de ir a la zona de embarque

El diseño del Terminal Internacional de SCL es casi simétrico. Casi, porque hay algunos detalles o lugares que no son idénticos de un lado a otro. Pero eso es casi imperceptible para las personas. Todos los flujos para los pasajeros te llevan hacia el centro: Luego del check-in, debes ahí debes pasar al control de migraciones, a cargo de la Policía de Investigaciones.

La atención será mucho más fluida, ya que los puestos para la PDI aumentan de 36 a 56. Luego, para la revisión de seguridad (AVSEC, acrónimo de Aviation Security) se triplicará la capacidad existente. El espacio para la instalación de esos equipos ya está dispuesto.

Vista de PDI y AVSEC en el Terminal Internacional (T2) de Nuevo Pudahuel
En este sector se dispondrá del control AVSEC. Al fondo se observan los módulos para el control migratorio de la PDI. El pasajero que viaja se irá moviendo de derecha a izquierda en la imagen. (Foto: Chócale)

Saliendo de ahí, frente a tus ojos, un gran espacio para un enorme duty free que promete. Por supuesto, si no quieres realizar compras, deberás esquivarlo con mucha fuerza de voluntad. Si antes de la ampliación la superficie para este tipo de espacios en el Aeropuerto de Santiago era de 3.350 metros cuadrados, cuando finalicen las obras alcanzarán a poco más de 6.630 m2.

4.000 m2 para el salón vip de LATAM

Una de las cosas que más nos llamó la atención son los 4.000 metros cuadrados que tendrá el salón lounge de LATAM Airlines Group del Terminal Internacional. Será el único vip que tendrá el procesador central, porque los demás estarán en los espigones.

El imponente lugar se encuentra en el cuarto piso y cuenta con amplios ventanales tanto hacia la zona de los counters como al sector de los pasajeros que ya pasaron PDI y AVSEC, y que avanzan hacia el duty free. La apuesta por ese espacio se dio antes de la crisis social y la pandemia, pero aún así todos los planes siguen en pie, lo cual fue confirmado por fuentes de la aerolínea.

4.000 m2 tendrá el salón vip de LATAM Airlines Group en el cuarto piso del T2 del Aeropuerto de Santiago. (Foto: Chócale)

Parte de la superficie del recinto será destinada para baños y cocinas, y además, podría subdividirse en tres áreas.

Debemos recordar que las personas que ingresan al salón vip de LATAM Airlines son quienes viajan en Business, los que tienen una categoría tier top Elite del programa LATAM Pass (es decir, viajan mucho y acumulan Puntos Calificables) y los titulares de tarjetas de crédito Worldmember o Worldmember Limited de Banco Santander.

Respecto de los demás salones vip del Aeropuerto de Santiago, aún no existe información oficial. Nuevo Pudahuel inició en febrero de 2020 el proceso de licitación de estos espacios, ofreciéndose como un solo paquete, lo que implicaría que un solo operador los administrará todos. No podían participar líneas aéreas. Cada espigón (C, D, E y F) tendrá su propio salón, siendo el C el que contará con el recinto más grande (1300 m2), mientras que los demás tendrán 600 m2. El paquete también incluye un salón vip de 160 metros cuadrados para la zona de llegadas.

Llegó la hora de embarcar desde el T2 del Aeropuerto de Santiago

Cuando el T2 esté funcionando con todas sus instalaciones, podrían haber hasta cuatro espigones operando para vuelos internacionales. Por lo mismo, será clave que el pasajero esté informado de su puerta de embarque. Para ello, en distintos lugares del terminal habrán pantallas mostrando la información de las salidas.

Desde el edificio principal, el tiempo de arribo caminando hacia los espigones C, D, E o F es de aproximadamente 5 minutos, explican desde Nuevo Pudahuel. Como apoyo para los pasajeros habrá veredas rodantes que facilitarán el traslado, y aquellos que requieran asistencia contarán con vehículos de acercamiento eléctricos.

Por tanto, los pasajeros que salgan de la zona comercial de duty free (o que bajen las escaleras mecánicas desde el vip de LATAM) deberán tener claro hacia qué espigón se dirigirán.

El espigón F de Nuevo Pudahuel
Estado de avance del espigón F, el cual se encuentra completamente acondicionado. (Foto: Nuevo Pudahuel)

El desembarque: Adiós trámite de SAG y Aduanas (como lo conocemos)

Los pasajeros que aterricen en vuelos desde el extranjero en el nuevo terminal del Aeropuerto de Santiago, luego de desembarcar, serán conducidos por un amplio pasillo por el segundo piso. Las personas que descienden del avión nunca se encontrarán con quienes van a partir, los que utilizan el tercer piso.

Luego de bajar una escalera mecánica, decenas de puntos de control de la PDI dispuestos en una perfecta curva. Se amplían de los 34 existentes en la infraestructura actual, a 64 módulos en el nuevo Terminal Internacional (T2).

Posteriormente, un control rápido casi imperceptible del Servicio Agrícola Ganadero (SAG) y Aduanas al pasajero y su equipaje de mano. Las personas no se detienen, solo siguen avanzando, aunque si tienen que hacer alguna declaración tendrán la oportunidad de completarla. Pasamos el duty free de llegada y finalmente, a recoger nuestro equipaje de bodega.

Son 6 grandes islas para recogerlo, desde donde las maletas emergen del centro y desde abajo, girando de forma diagonal inclinada, tal cual se observa en muchos otros aeropuertos en el extranjero.

Zona de retiro de equipajes del nuevo T2 del Aeropuerto de Santiago
Parte de la zona de retiro de equipaje del aeropuerto. (Foto: Chócale)

Posteriormente, con nuestro equipaje de bodega deberemos salir al área pública. ¿Pero cómo? ¿Nadie la va a revisar?

En el nuevo Terminal Internacional del Aeropuerto de Santiago no será necesario que tengas que tomar tu equipaje, levantarlo y ponerlo en una huincha para ser revisado por si traes manzanas, una bolsa llena de billetes o cualquier elemento prohibido o sujeto a control. Todos los bultos que viajan en la bodega del avión serán controlados previamente en el BHS (baggage handlet system), el lugar por donde pasan todas las maletas en el nivel -1 del aeropuerto.

Si alguna maleta tiene algo extraño, será identificada con etiquetas RFID. De esa manera, cuando el viajero la recoge y comienza a salir, una alarma sonará y será desviado por personal de SAG y Aduanas para hacer un control exhaustivo. Se trata, entonces, de una de las grandes innovaciones del T2, la cual mejorará de forma importante la experiencia del pasajero.

De hecho, conocimos el BHS. Ocupando gran parte del subsuelo (-1) del edificio del aeropuerto. Por este lugar pasan todos los equipajes y bultos de las personas que embarcan y de las que llegan. Respecto del equipaje que parte, se revisa que no contengan ningún elemento que pueda afectar la seguridad del vuelo. En tanto, los bultos que llegan son inspeccionados uno a uno por el personal de SAG y Aduanas. También cuenta con infraestructura adecuada para el traslado del equipaje sobredimensionado.

Volviendo al viaje del usuario por el terminal, una vez que se cruza el control automatizado, por la izquierda se asoman los módulos de las empresas de transporte oficiales que cuentan con autorización, como los buses y transfer. Si cruzas la mampara de vidrio, entras a la zona pública… desde donde caminarás para irte al estacionamiento y, probablemente, te encuentres con la inevitable oferta informal de transporte. Ya resuena en mi cabeza “taxi, taxi, señor, ¿necesita transporte?”

Nuevo Pudahuel ha estado cumpliendo con el cronograma comprometido para la obra. De momento, la expectativa es que la inauguración del Terminal Internacional (T2) del Aeropuerto de Santiago sea en septiembre de este año.

Agradecemos a Nuevo Pudahuel por la gestión que permitió visitar las obras del nuevo Terminal Internacional (T2) del Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez (SCL). En el reporteo y redacción de esta nota también participó Gonzalo Fuenzalida, del equipo de Chócale.

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