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¿Cómo funciona el ticket de cambio del comercio?

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Cómo funciona el ticket de cambio

Si la talla o el color de esa polera que te regaló el Viejo Pascuero no te quedó bien o no te gustó, o te regalaron un tostador de pan cuando en realidad querías un tablet, entonces ahí, dentro del papel de regalo aparece un comprobante salvador: el conocido “ticket de cambio“.

Amado por algunos, detestado por otros, se trata de un poderoso documento que permite cambiar tu regalo en la tienda donde se compró, sin necesidad de tener la boleta original (y bueno, sin necesidad de ver el monto a primera vista).

Algunas tiendas lo ofrecen y el SERNAC en su sitio Web entrega algunas luces y recomendaciones para ocupar este beneficio. Si bien su implementación no es obligatoria en el comercio, los locales que lo ofrezcan deben cumplirlo.

Algunas empresas ofrecen la posibilidad de incorporar un ticket de cambio, principalmente cuando señalamos que la compra es un regalo.

El ticket de cambio permite, por ofrecimiento voluntario de la empresa, que quien recibe el producto no vea el precio y pueda cambiarlo “a todo evento”. Es decir, si no le gustó o no le quedó la talla, por ejemplo. Un ticket permite cambiar el producto que compraste según las políticas que la empresa ofrece y que son diferentes en cada una de ellas.

El ticket de cambio, asegura el SERNAC desde hace varios años, es un documento que te permite ejercer tu derecho a la garantía legal, ya que da cuenta de la compra, de las partes involucradas (proveedor y consumidor) e individualiza el bien respectivo.

Si no te entregan el ticket de cambio, no podrás regalar el regalo porque no te gustó o no te quedó bien. En ese caso, sólo aplica la garantía sobre los productos nuevos que presentan fallas o no son aptos para su uso normal. En este tipo de casos, puedes optar a la devolución del dinero, cambio o la reparación del producto, y ojo… sin condiciones por parte proveedor, durante los tres meses tras la compra.

No confundir

Recuerda que tanto el ticket de cambio como la llamada “satisfacción garantizada” no son obligatorias para el comercio.

A lo único que se refiere la Ley del Consumidor es al respeto de la garantía legal de un producto: Si éste falla por una causa imputable a una mala fabricación o problema del proveedor, puedes exigir el llamado 3×3. Puedes leer más información sobre la garantía legal aquí.

Tu puedes acudir directamente a la empresa que te vendió el producto presentando la boleta, factura u otro documento que acredite la compra.

Acreditando que el producto falla, durante los primeros tres meses luego de la fecha de compra, podrás solicitar una de estas tres opciones: reparación en servicio técnico, cambio por otro producto o la devolución del dinero.

Si quieres saber más sobre la satisfacción garantizada, encuentra aquí más información que preparamos para ti.

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