Las ventas reales de comida rápida cerraron el primer semestre de 2026 con un crecimiento de 4,3% en Chile. Adicionalmente, durante el segundo trimestre anotaron un alza de 3,3% interanual, según el último reporte elaborado por la Asociación Chilena de Gastronomía (ACHIGA) y el Departamento de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CNC).
Los resultados del segundo trimestre se ubicaron levemente por debajo de lo registrado en los primeros tres meses del año y mostraron una expansión relativamente estable entre abril y junio. En concreto, las ventas aumentaron 3,5% interanual en abril, 3% en mayo y 3,4% en junio.
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Sin embargo, el crecimiento del sector estuvo acompañado por una caída en el desempeño de los locales equivalentes. Esto porque las ventas en establecimientos comparables disminuyeron 7,4% real anual durante el segundo trimestre y acumularon una contracción de 6,2% entre enero y junio.
El retroceso coincidió con una expansión de 9,6% anual en el número de locales y con un aumento de 13,6% en la cantidad de boletas emitidas. De esta manera, el sector incrementó sus ventas totales principalmente a partir de una mayor cobertura y un mayor volumen de transacciones, mientras el rendimiento promedio por punto de venta se debilitó.
El consumo promedio por boleta también retrocedió. Durante el segundo trimestre alcanzó los $8.470, lo que representó una caída real anual de 7,9% y una disminución de 3,5% frente al trimestre anterior.
El informe vinculó este comportamiento con cambios en las decisiones de consumo de los hogares, que estarían reduciendo el desembolso por compra y privilegiando promociones y opciones de menor costo. Al mismo tiempo, planteó que la comida de servicio rápido podría estar capturando parte del gasto destinado a alternativas de alimentación fuera del hogar de mayor valor.

Otros detalles del informe
El presidente de la ACHIGA, Guillermo Prieto, señaló que "estos resultados confirman que la comida de servicio rápido sigue siendo un segmento dinámico, que mantiene un crecimiento sostenido y cifras positivas, aunque más moderadas que en mediciones anteriores".
"En un contexto económico todavía marcado por una mayor estrechez en los presupuestos de los hogares, las personas continúan optando por este tipo de oferta, que se caracteriza además por ser transversal a distintos niveles de consumo y por ofrecer alternativas diversas en precios y formatos", agregó.
El desempeño también mostró diferencias entre la Región Metropolitana y el resto del país. Las ventas reales en regiones crecieron 5,1% anual durante el segundo trimestre y acumularon un avance de 5,2% en la primera mitad de 2026. En la Región Metropolitana, en tanto, las ventas aumentaron 2,1% anual en el período y cerraron el semestre con un incremento de 3,7%.
Las regiones concentraron el 41% de las ventas del sector durante el segundo trimestre, mientras que la Región Metropolitana representó el 59%, lo que corresponde a una distribución similar a la registrada en igual período de 2025.
En locales equivalentes, las regiones anotaron una caída real anual de 5,7% durante el segundo trimestre, en un escenario donde el número de establecimientos aumentó 7,2%. En la Región Metropolitana, las ventas de locales equivalentes disminuyeron 8,7%, mientras que la cantidad de locales creció 11,6%.
Prieto destacó el comportamiento fuera de Santiago y afirmó que "a esto se suma una oferta que se ha ido ampliando, con nuevos locales y un mayor número de transacciones, lo que también da cuenta de una industria que continúa desarrollándose y adaptándose a los cambios en los hábitos de los consumidores".
Este reporte también mostró un mayor peso de los canales digitales. A nivel nacional, el 71% de las ventas del segundo trimestre se realizó de manera presencial, cuatro puntos porcentuales menos que en el período anterior. Por su parte, los canales digitales propios representaron el 8,5% y las plataformas externas alcanzaron una participación de 20,6%.

El cambio fue más marcado en regiones, donde la participación de las ventas presenciales bajó desde 77,8% en el primer trimestre y hasta 68,8% desde abril a junio. Los canales digitales propios concentraron allí el 11,1% de las ventas y las plataformas externas, el 20,1%.
En la Región Metropolitana, las ventas presenciales representaron el 72,5%, mientras que los canales online propios alcanzaron un 6,6% y las plataformas externas un 20,9%.
Finalmente, el consumo promedio por boleta llegó a $8.373 en la Región Metropolitana, con una caída anual de 7,3%, mientras que en regiones alcanzó $8.566 y disminuyó 8,6%. Pese a ese menor gasto por transacción, el número de boletas aumentó 13,9% en regiones y 13,3% en la capital.
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