En el marco del cambio de mando de la Federación de Medios de Comunicación Social (FMCS) y de la conmemoración de los 25 años de la Ley de Prensa, el periodista Ascanio Cavallo pronunció un discurso en el que calificó a la industria de medios como "un ejército derrotado" y llamó a enfrentar lo que definió como una segunda ofensiva de las grandes tecnológicas, esta vez impulsada por la inteligencia artificial (IA).
"Vengo a hablar por un ejército derrotado. Por casi 30 años, los medios que representa esta Federación han sido asaltados y expoliados de manera incesante", señaló Cavallo, quien repasó cómo durante la denominada "época de la web abierta" las plataformas digitales se quedaron con el tráfico, la publicidad y las ganancias que antes correspondían a los medios.
El exdecano de Periodismo de la Universidad Adolfo Ibáñez sostuvo que las empresas tecnológicas desarrollaron durante casi tres décadas negocios que combinan la distribución de contenidos, la medición de su consumo y la venta de la publicidad asociada a ellos, un patrón que -a su juicio- configura una práctica monopólica.
"El desarrollo de estos holdings sigue el patrón de lo que la ley chilena define como acción monopólica de integración vertical", afirmó, y agregó que esa conducta ya motivó una demanda de un grupo de medios chilenos, aunque reconoció que se trata de "una medida tardía. No inútil, sino demorada".
"No nos dimos cuenta de lo que estaba pasando. Muchos de nosotros les preguntamos a las empresas tecnológicas, y no vimos el cuchillo bajo la manta. Otros le creímos al optimismo de intelectuales como Alessandro Baricco, que se declaraban entusiasmados por el fin de la intermediación entre la gente y las noticias, como si eso fuera posible. Una desintermediación paralela a la del pueblo con la realidad, el pueblo con la política, el pueblo con el poder… En realidad, la desintermediación es una ideología. Una ideología que cree que la disputa por el poder es la disputa por la verdad, y que la verdad puede ser machacada para conseguir el poder", dijo Cavallo.
El rol que juega la inteligencia artificial en el periodismo
El académico profundizó en el rol que juega la inteligencia artificial en esta nueva etapa. Según explicó, el insumo más relevante para entrenar los modelos no es la ingeniería, sino los datos que a diario producen los periodistas en terreno.
"El componente decisivo de la IA no es la ingeniería, sino los datos. ¿Y quién produce los datos? Los datos del presente, los datos del hoy que van construyendo el mañana, los producen los periodistas. Nadie más", planteó. Después, cuestionó a las compañías tecnológicas que se resisten a pagar por ese insumo a precios que permitan financiar el trabajo periodístico.
Para dimensionar la magnitud del negocio, Cavallo se refirió a las estimaciones del presidente de The New York Times, Arthur Sulzberger, según las cuales la inversión privada en IA alcanzó cerca de US$350.000 millones en Estados Unidos durante 2025, de los cuales las tecnológicas habrían destinado apenas un 0,5% al pago de derechos de autor.
El periodista también mencionó que The New York Times mantiene demandas contra OpenAI, Microsoft, Perplexity y Google, y recordó que en junio pasado un tribunal de París condenó a Google por prácticas abusivas en publicidad digital, además de la demanda de 400 periódicos locales estadounidenses contra OpenAI y Microsoft por la reproducción de sus contenidos en ChatGPT y Copilot.
Frente a este escenario, planteó dos exigencias mínimas para los medios: que los datos que producen no sean utilizados sin autorización ni acuerdo previo, y que se aplique la doctrina antimonopólica de la legislación chilena para impedir que una misma empresa controle a la vez la difusión, la medición y la venta de publicidad sobre los contenidos periodísticos.
"Si perdemos la confianza, lo hemos perdido todo"
Según el columnista de La Tercera y Tele13 Radio, la situación es urgente y esta embestida debe tratarse con todo lo que se tenga a disposición.
Ante la eventual duda sobre la necesidad de dar la pelea, planteó que "los periodistas nos hemos dado cuenta de que no somos conejos. No estamos condicionados por naturaleza para quedar paralizados por la mirada de la serpiente. Tampoco le reconocemos a la serpiente el derecho de engullirnos. No estamos condenados a caminar, casi con alivio, hacia la boca que debe darnos el mordisco fatídico".
"Al revés, la glotonería tecnológica nos ha mostrado el valor que tenemos, lo codiciado de nuestro trabajo, lo desoladora que puede ser nuestra ausencia. Vamos a defender ese valor", dijo.
Luego, relevó la importancia del periodismo como un pilar de la democracia, que convive junto a los tres poderes clásicos (Ejecutivo, Legislativo y Judicial).
"El cuarto somos nosotros: el que vigila a los otros tres, el que los asedia y los engrandece, el que les avisa o les advierte. Los medios garantizan el pluralismo y el debate público. Los periodistas producen las noticias con arreglo a estándares profesionales que intentan asegurar veracidad y exactitud. Nadie más hace estas cosas. Nadie", señaló.
"Si perdemos la confianza, lo hemos perdido todo", cerró Cavallo, insistiendo en que los medios cumplen una función que, según dijo, ningún otro actor de la sociedad reemplaza.