Los argumentos de gimnasios Energy ante la justicia para pedir su propia quiebra

Con casi 30 años de historia, más de 80 mil socios y 460 trabajadores, la cadena de gimnasios reconoció ante la justicia que su insolvencia es irremontable. Acá, los argumentos que presentó su abogado.
Gimnasio Energy
Foto: Laska Chile en Google Business

Energy Fitness Clubs SpA, una de las cadenas de gimnasios más grandes de Chile, reconoció este viernes ante la justicia que no puede cumplir el Acuerdo de Reorganización Judicial aprobado en junio de 2025 y solicitó formalmente su liquidación concursal, tal como lo adelantó Chócale durante la jornada.

La decisión pone fin a casi tres décadas de operación de la firma fundada por Alex Wiesner, afecta a más de 460 trabajadores y a una base de socios que supera los 80 mil usuarios activos.

El escrito judicial, presentado por el abogado Iván Caldery Hasche en representación de la compañía, detalla las razones que la llevaron a esta situación: una acumulación de golpes externos, cambios en el modelo de negocios y la imposibilidad de concretar inversiones que sostuvieran la operación.

¿Qué pasó con Energy Fitness?

La empresa nació en 1996 bajo la marca Powerhouse Gym, con su primer local en Vitacura. En sus mejores años llegó a operar más de 20 clubes en Santiago y regiones, bajo el liderazgo de su fundador y CEO, Alex Wiesner.

En 2014, el fondo de inversión Victoria Capital Partners ingresó como accionista controlador e impulsó una etapa de expansión que entre 2014 y 2019 llevó a la compañía a triplicar su número de clubes.

Sin embargo, ese crecimiento descansaba en una estructura financiera apalancada, financiada principalmente por los ingresos recurrentes de planes mensuales con cargo automático, lo que la dejó especialmente expuesta cuando llegaron los shocks, dice el escrito presentado ante la justicia.

Un gimnasio Energy Fitness Club
Foto: Energy Fitness Club

El primero fue el estallido social de octubre de 2019. El segundo, y más devastador, fue la pandemia del Covid-19: cerca de dos años de cierres interrumpieron la operación y provocaron una caída significativa en socios, ingresos y flujo de caja.

La compañía aseguró que, pese al impacto, optó por conservar gran parte de sus equipos de trabajo, lo que, si bien buscó proteger empleos, también "significó asumir costos relevantes en un escenario de ingresos profundamente deteriorados", según describe el escrito.

El IVA y la competencia de gimnasios low-cost

Tras la pandemia, la recuperación fue más lenta de lo proyectado. El documento judicial apunta a varios factores que siguieron presionando a la empresa.

Uno de los más concretos: la incorporación del IVA a los servicios de gimnasios a partir del 1 de enero de 2023. La compañía sostuvo que ese cambio "no constituyó la causa de la crisis, pero sí un factor adicional que redujo el margen de maniobra disponible".

A eso se sumó el ingreso de nuevos operadores internacionales con modelos de bajo costo que modificaron la referencia de precios del mercado y presionaron los ingresos de toda la industria. Si bien no lo menciona directamente, se trataría de Smart Fit.

En el escrito, Energy acusa que los centros comerciales comenzaron a incorporar estos nuevos actores "bajo condiciones comerciales considerablemente más favorables que las existentes para operadores históricos", lo que generó asimetrías en arriendos y costos de ocupación.

Foto: Sitio web de Energy Fitness Club

Para enfrentar la falta de liquidez, Energy comenzó a vender planes anuales prepagados. Eso le dio caja en el corto plazo, pero fue debilitando la base de ingresos recurrentes que históricamente había sustentado su estabilidad. La compañía precisó que esta práctica no fue exclusiva suya: fue una respuesta adoptada por varios operadores de la industria.

Una reorganización judicial fallida

En diciembre de 2024, Energy solicitó la apertura de un Procedimiento Concursal de Reorganización Judicial. El objetivo era reestructurar pasivos y evitar una liquidación que afectara a trabajadores, socios, acreedores y proveedores. La junta de acreedores aprobó el Acuerdo de Reorganización Judicial (ARJ) el 10 de junio del año pasado.

Sin embargo, la situación financiera continuó deteriorándose. La compañía aseguró haber sostenido al menos tres procesos formales de negociación con potenciales inversionistas —incluyendo contactos durante los primeros meses de 2026— pero ninguno logró concretarse, dicen.

Fue el Banco de Crédito e Inversiones (BCI) quien interpuso la acción de incumplimiento del ARJ el 31 de marzo de 2026, y Energy se allanó.

La compañía argumentó que continuar operando "habría significado un inevitable agravio para los trabajadores, socios y acreedores de Energy" y que la liquidación concursal es "la única medida legal y financieramente responsable".

Junto a la solicitud, Energy acompañó un listado de bienes, de deudas, su nómina de trabajadores, balances y carpeta tributaria, junto a las cartolas de las cuentas corrientes que mantiene en los bancos Santander, Chile, Scotiabank, Bci, Itaú, BancoEstado y Consorcio, además de una cuenta en dólares en Scotiabank.

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