El Juzgado de Policía Local de Panguipulli condenó al local chino 'Importadora Arcoíris' a pagar 1.250 UTM —más de $87 millones— por una serie de infracciones a la Ley del Consumidor detectadas tras una fiscalización del Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC).
La inspección, realizada en el comercio formalmente identificado como Importadora Xundong Mao E.I.R.L., reveló la venta de productos potencialmente peligrosos para la salud, además de artículos sin rotulación en español.
El organismo también detectó productos eléctricos como alargadores, hervidores y bolsas de agua caliente que no contaban con el Sello SEC, certificación obligatoria que garantiza estándares de seguridad.
Con estos antecedentes, la Unidad Judicial Regional del SERNAC presentó una denuncia para solicitar las máximas sanciones contempladas en la Ley 19.496.
Una de las multas más altas por infracciones a la Ley del Consumidor
Tras revisar el caso, el tribunal concluyó que el local incumplió varias normas clave de protección al consumidor. El fallo estableció además que el comercio no informaba el derecho a la garantía legal en productos defectuosos y que tampoco entregaba información básica, como el nombre y domicilio del jefe de local.
Por el conjunto de infracciones, el juzgado aplicó multas que totalizaron 1.250 UTM, en una de las sanciones más elevadas registradas en este tipo de casos.
“Esta decisión judicial ratifica una vez más que las empresas tienen que ser profesionales y respetar las disposiciones de la Ley del Consumidor y otras normativas que protegen a las personas, las cuales son aplicables a todos los comercios del país”, señaló la directora nacional (s) del SERNAC, Carolina González.
“La Ley del Consumidor dispone claramente que todos los proveedores que comercialicen productos, deben hacerlo con la rotulación correspondiente, es decir, que cuenten con información relativa al uso, contenido y composición. Estos antecedentes deben estar siempre en idioma español”, añadió.
Además, recordó que los consumidores pueden exigir la garantía legal cuando un producto nuevo presenta fallas, eligiendo entre cambio, reparación o devolución del dinero dentro de los seis meses posteriores a la compra.