Cuando una mujer invierte, no solo mueve dinero: también cambia una historia que durante años la mantuvo al margen de los mercados. Ese giro, aunque todavía presenta desigualdades, ya comienza a reflejarse.
Impulsada por la digitalización de las plataformas financieras, un mayor acceso a información y un cambio cultural que ha puesto la independencia económica en el centro de la conversación, la participación femenina en las inversiones ha crecido de forma sostenida. Sin embargo, las brechas persisten, tanto en los montos como en la confianza para participar en los mercados.
Esta tendencia se observa en distintos segmentos del sistema financiero. En la industria de fondos mutuos, por ejemplo, las mujeres representan cerca del 50% de las personas naturales partícipes, aunque todavía concentran una menor proporción del patrimonio total invertido.
Del total de recursos administrados, el 42% corresponde a mujeres y el 58% a hombres, según cifras de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
En paralelo, los datos de plataformas digitales de inversión también muestran un aumento en la participación femenina. Según cifras entregadas por Racional, la presencia de mujeres entre sus usuarios ha aumentado con rapidez en los últimos años. En 2023 representaban el 22,24% de los inversionistas, mientras que en 2025 esa cifra subió a 27,16%, lo que implica un aumento de casi cinco puntos porcentuales en solo dos años.

Además, la brecha en los montos invertidos también se ha ido reduciendo. Mientras en 2023, por cada $100 invertidos por un hombre, las mujeres tenían en promedio $64, actualmente esa cifra alcanza los $89, acercándose gradualmente a niveles de paridad.
Para Fernanda Vicente, CEO y cofundadora de Money Queen y coautora del libro Las Mujeres Invierten, este cambio refleja una transformación gradual en la relación de las mujeres con el dinero.
“Hace una década, la conversación sobre inversiones y mujeres era casi inexistente y creo que de a poco ha ido cambiando la narrativa. Hoy existen libros escritos por mujeres para mujeres —como el que coescribí con la economista Victoria Paz—, podcasts, comunidades y espacios pensados desde lo femenino, en distintas partes del mundo”, señaló.
Estrategias distintas al momento de invertir
Más allá de la participación, los datos muestran diferencias en la forma en que hombres y mujeres invierten. En este sentido, las cifras indican que ellas tienden a operar con menor frecuencia y a mantener estrategias más estables en el tiempo.
Según los registros de Racional, las mujeres realizan en promedio 16 órdenes de inversión, frente a casi 30 que ejecutan los hombres dentro de la plataforma. Además, reaccionan menos a los movimientos de corto plazo del mercado y presentan un ratio de compra y venta más equilibrado.
Este comportamiento también se refleja en la construcción de portafolios. Desde la plataforma explicaron que las mujeres suelen privilegiar estrategias más diversificadas y de largo plazo, "mientras que los hombres muestran mayor rotación de activos”, explicaron desde Racional.
Este patrón también se observa en la forma en que reaccionan frente a los movimientos del mercado. “Nuestros datos muestran algo bien claro: las mujeres operan menos, pero con más consistencia", agregaron.
Para Racional, este comportamiento refleja una disciplina de inversión que suele ser valorada en los mercados financieros. “El principal aprendizaje es algo que los estudios de inversión vienen mostrando hace años: menos ruido suele significar mejores resultados”.

Barreras que aún limitan la inversión femenina
Aunque el acceso a las inversiones se ha ampliado en los últimos años, según las expertas, aún existen factores estructurales que influyen en la forma en que las mujeres se relacionan con el mundo financiero.
Según la investigadora de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de los Andes, María José Bosch, uno de los principales es la brecha de ingresos. En ese contexto, explicó que muchas mujeres simplemente no cuentan con recursos disponibles para comenzar a invertir.
“El 53% de las mujeres señala que no invierte simplemente porque no le alcanza para hacerlo. Sin ingresos suficientes, la inversión queda fuera de la conversación”, afirmó la académica.
A esto se suma una brecha en alfabetización financiera y en la confianza para tomar decisiones económicas. “Existen muchos estudios que muestran que las mujeres tienen menor conocimiento o alfabetización financiera y menor confianza que los hombres para invertir", señaló.
"Eso sí, hay que aclarar que la evidencia también muestra que las mujeres son más propensas a contestar ‘no sé’, lo que puede hacer que no sea principalmente falta de conocimiento, sino falta de confianza”, aclaró la académica.
Desde la industria también observan diferencias en el perfil de riesgo. “Las mujeres tienden a concentrar sus inversiones en fondos de perfil más conservador”, indicaron desde la Asociación de Fondos Mutuos (AFM).
Para Vicente, también existen factores culturales que influyen en la relación de las mujeres con el dinero. “En muchos hogares aún persiste la creencia de que el hombre maneja las inversiones. Esto no es inocuo: tiene consecuencias directas en las pensiones y en el patrimonio que acumulamos a lo largo de la vida”, comentó.

Educación financiera y cambios necesarios en la industria
Para los especialistas, uno de los factores más relevantes para reducir las brechas de inversión es el acceso a educación financiera y a información clara que permita tomar decisiones informadas.
“La educación financiera no es el único factor, pero sí el más transformador. Cuando una mujer entiende cómo funciona el interés compuesto, cuando ve con sus propios ojos lo que significa invertir $50.000 al mes desde los 25 años versus los 40 años, algo cambia”, señaló la CEO y cofundadora de Money Queen.
Asimismo, desde la AFM destacaron que fortalecer la información disponible y facilitar el acceso a herramientas digitales puede ayudar a que más personas —incluidas las mujeres— se acerquen al mundo de las inversiones.
“Como industria continuaremos promoviendo iniciativas en esta línea, con herramientas como el comparador de fondos mutuos, la adopción de buenas prácticas en la comercialización digital y el fortalecimiento en la educación financiera en conceptos claves como perfil de riesgo, planificación, diversificación, horizonte de inversión, entre otros”, aseguraron.
Aun así, Bosch explicó que la digitalización ha contribuido a reducir las barreras de entrada de las mujeres al sistema financiero, facilitando el acceso a nuevas plataformas de inversión. “Las plataformas fintech han eliminado intermediarios, simplificado interfaces y reducido montos mínimos de inversión, democratizando el acceso al sistema financiero tradicional”, aseguró.
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