De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), más de 415 mil trabajadores fueron desvinculados por 'necesidades de la empresa' a fines de 2025, mientras la tasa de desocupación llegó a 8,4%, reflejando un mercado laboral presionado y un aumento en la incertidumbre sobre la estabilidad de los empleos.
En paralelo, el INE reportó un alza en las consultas por casos en que no fue el trabajador quien incumplió parte de su contrato, sino la propia empresa. Este escenario ha llevado a diversos empleados a buscar alternativas legales para poner término a sus contratos sin perder sus derechos.
En ese contexto, cobró relevancia el autodespido o despido indirecto, figura regulada en el artículo 171 del Código del Trabajo. Esta herramienta permite al trabajador finalizar el vínculo cuando el empleador incurre en faltas graves, pero exige presentar una demanda y acreditar los hechos ante los tribunales laborales.
Cabe destacar que no se trata de una renuncia voluntaria. Si la persona deja de asistir al trabajo sin presentar la demanda correspondiente, el término puede interpretarse como dimisión, lo que implica perder el derecho a indemnizaciones.
Cuándo procede el autodespido
El autodespido opera cuando la empresa deja de cumplir obligaciones esenciales del contrato, como pagar remuneraciones y cotizaciones previsionales. Asimismo, aplica ante incumplimientos reiterados, acoso laboral, vulneración de derechos fundamentales o modificaciones sustanciales y unilaterales en las condiciones pactadas.
En estos casos, la normativa considera que el vínculo laboral se rompió por una causa imputable al empleador. Para ello, el trabajador debe comunicar formalmente su decisión y presentar la acción dentro de los plazos legales.
“El autodespido es una herramienta de defensa. No es simplemente irse del trabajo, sino demandar cuando el empleador ha vulnerado obligaciones esenciales como pagar sueldos o cotizaciones”, explicó Camila Cárdenas, directora del área de Litigación y socia de SoyHonorario.
Cárdenas enfatizó que el tribunal debe evaluar la gravedad del incumplimiento. De lo contrario, el trabajador se expone a que la desvinculación no produzca los efectos económicos esperados.
Qué derechos mantiene el trabajador
Si el tribunal acoge la demanda, el trabajador puede acceder a indemnización por años de servicio y a la sustitutiva de aviso previo. Además, puede recibir recargos legales que aumentan el monto hasta en 80%, junto con el pago de sueldos pendientes y el feriado proporcional.
El fallo también ordena la regularización total de cotizaciones previsionales en AFP, salud y AFC, cuando la empresa incumplió estos aportes. Así, el trabajador mantiene su cobertura y evita lagunas previsionales por responsabilidad del empleador.
“El trabajador que se autodespide no pierde indemnización. Si logra acreditar el incumplimiento grave del empleador, accede a los mismos pagos que en un despido injustificado, más los recargos legales correspondientes”, señaló Cárdenas.