Dicen que llegan con "la marraqueta bajo el brazo", pero lo cierto es que criar a un hijo en nuestro país implica múltiples desafíos y también una carga económica significativa para los hogares. Así, alimentación, salud, vestuario, transporte, educación y tiempo de cuidado son parte de una lista creciente de responsabilidades que deben asumir las familias.
Sin embargo, hasta ahora no existía una medición integral que reflejara el verdadero costo de este proceso en el país. Lo que comúnmente muchos padres llaman —jocosamente— como "kilo de guagua".
Justamente con ese objetivo, UNICEF y el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género dieron a conocer los resultados de la “Canasta de Crianza”, un estudio que estimó en $594.882 mensuales el gasto promedio que significa la crianza de un niño, niña o adolescente.
La investigación incluyó tanto los desembolsos directos en bienes y servicios como la valorización del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado que realizan los hogares.
El informe, desarrollado entre agosto de 2024 y abril de 2025, utilizó información de la Encuesta de Presupuestos Familiares 2021-2022 y de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo 2023.
Según sus autores, la estimación no debe entenderse como un umbral mínimo, sino como un parámetro de referencia que busca orientar el diseño de políticas públicas y dimensionar con mayor precisión las condiciones de vida de las familias chilenas.
Crianza en cifras: impacto económico en los hogares
El estudio reveló que los costos varían según la edad. Así, criar a un niño menor de un año asciende a $735.057 mensuales, mientras que para un adolescente entre 14 y 17 años el monto baja a $484.643.
En este sentido, en los primeros años de vida, más del 50% del costo corresponde al cuidado intensivo que requiere la infancia temprana, mientras que en la adolescencia ese componente cae al 14%, con mayor peso en educación, transporte y recreación.
El costo directo de la crianza (alimentación, vestuario, salud, educación y transporte) se estimó en $383.267 mensuales, mientras que el costo en tiempo por trabajo doméstico y de cuidado no remunerado alcanzó $211.616.

“La estimación constituye una herramienta clave para el análisis de las condiciones económicas de los hogares con niños, niñas y adolescentes y para el diseño de políticas públicas orientadas a garantizar su desarrollo pleno, libre de privaciones”, sostiene el informe.
“Este valor representa un promedio que resume una diversidad de situaciones económicas y sociales de los hogares”, añade.
Proyecciones y desafíos para las políticas públicas
La "Canasta de Crianza" fue elaborada con la participación del Ministerio de Economía, la Subsecretaría de la Niñez y el Ministerio de Desarrollo Social, en una mesa técnica que respaldó la metodología aplicada.
El informe propone que esta información se utilice como referencia en estudios de pobreza infantil, fijación de pensiones alimenticias y planificación de servicios de salud y educación. También visibiliza el peso del trabajo no remunerado, que recae mayoritariamente en mujeres, y constituye un insumo fundamental para evaluar desigualdades estructurales en los hogares.
“Esta estimación habilita estudios comparativos y contribuye a la evaluación más justa de necesidades en contextos de diversidad familiar y económica”, concluye el texto.
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