El mercado mundial del cacao ha experimentado un alza sin precedentes en sus precios, superando los US$12.000 por tonelada en diciembre de 2024.
Factores como las condiciones climáticas adversas en Costa de Marfil y Ghana, enfermedades en los cultivos y una creciente demanda global han sido los principales responsables de esta situación.
Aunque Chile no es un país productor de cacao, las repercusiones de esta crisis global ya se sienten, especialmente en fechas como Pascua de Resurrección, cuando el consumo de chocolate aumenta. Los fabricantes y empresas nacionales del rubro enfrentan mayores costos de producción, lo que se traduce en un alza en el precio final para el consumidor.
En este contexto, la festividad que tradicionalmente impulsa las ventas de productos de chocolate se ha transformado en un desafío: las compañías deben equilibrar la oferta y ajustar sus estrategias productivas bajo la presión de los valores internacionales.
Consecuencias de la crisis en Chile
Chile depende de las importaciones para abastecerse de cacao. Por esta razón, cualquier alza en el precio internacional de este producto tiene un impacto directo en la industria local.
Según datos del Observatorio de Complejidad Económica (OEC), nuestro país exporta cerca de US$19,4 millones en productos derivados del cacao, pero importa cuatro veces más: unos US$49,5 millones. Es decir, la industria chocolatera nacional es altamente dependiente del mercado externo.
“Claramente, el impacto para la industria chilena será relevante”, advierte Emiliano Fucks economista y académico de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago (USACH).

“Gran parte de los insumos que se usan para producir derivados del cacao están basados en importaciones. Esto va a llevar a un aumento en los costos de producción para todos los productores de chocolate, tanto en Chile como en el mundo”.
“En la práctica, los costos de materias primas suben, lo que puede traducirse en precios más altos para el consumidor o en ajustes en las fórmulas de los productos para mantener la rentabilidad” señaló Victoria Paz, economista y fundadora de Poder Económico.
Para enfrentar este escenario, las empresas recurren a prácticas como la reformulación de recetas con el fin enfrentar los costos: menos cacao real, más ingredientes sustitutos, chocolates de menor tamaño o incluso el impulso del chocolate blanco, que requiere una menor cantidad de cacao. “En casos extremos, algunos chocolates premium pueden escasear o volverse más exclusivos” agrega Paz.
Impacto desigual en la cadena del chocolate
El alza de precios afecta de manera desigual, golpeando con mayor fuerza a los pequeños productores y chocolaterías locales, quienes no cuentan con las herramientas necesarias para enfrentar la crisis.
“Un pequeño productor tiene menos capacidad para traspasar el aumento de costos al precio que cobra. En cambio, un gran productor tiene mayor margen de maniobra”, señala Fucks. Esta situación evoca lo sucedido en mercados como el del café o el aceite de oliva, donde factores climáticos y logísticos también han provocado alzas significativas.
“Ha pasado antes. Cuando un país clave produce menos, los precios suben y eso afecta a toda la cadena, desde el productor hasta el consumidor”, comenta Paz.
A pesar del encarecimiento, la demanda por productos de chocolate se mantiene elevada en Chile. Según datos de Kantar División Worldpanel, el 81% de las familias chilenas adquirió productos de esta categoría durante el segundo semestre de 2024, lo que equivale a más de 3.680.000 hogares. Esta cifra representa un aumento respecto al mismo periodo del año anterior (79,8%).
El futuro del cacao: adaptarse con creatividad
Esta crisis plantea distintos desafíos para el rubro. Sin embargo, diversas empresas han comenzado a implementar soluciones innovadoras para enfrentar la escasez y contener los efectos del alza de precios.
Sebastián Belloni, director general de Mondelez Wacam Sur para Chile, Perú y Bolivia, se refirió al panorama actual. “Es un momento complejo para la industria del chocolate, ya que el precio del cacao ha subido de manera considerable. Por eso, estamos trabajando para traspasar lo menos posible ese aumento al consumidor. Sin embargo, es una situación que impacta fuertemente la rentabilidad de toda la cadena”, explicó.
En este contexto, el ejecutivo destacó la necesidad de adaptarse con creatividad. “Hay que ser inteligentes en no trasladarlo al precio. Es importante buscar formatos de empaque diferentes que nos permitan adaptarnos a nuevas ocasiones de consumo, así como explorar otras mezclas de chocolates, como combinaciones con galletas, obleas y demás. Esto nos permite seguir ofreciendo una experiencia agradable con un costo no tan alto”.

Frente a este escenario, las chocolaterías han tomado medidas concretas para mitigar el impacto en los consumidores. Algunas marcas apuestan por nuevas estrategias en precios, formatos y presentaciones, como una forma de mantener la calidad del producto en un contexto marcado por la escasez de materias primas y el aumento de los costos.
En Tottus, por ejemplo, lanzaron ofertas especiales durante Semana Santa, con descuentos de hasta un 30% pagando con CMR en barras de chocolate y figuras de Pascua, además de canjes con puntos CMR con un tope de $8.000.
También destacan propuestas como la de La Fête, con el lanzamiento de “La Fête de la Vie” que incluye huevitos y conejos de chocolate en variedades como bitter (58% cacao), leche (34% cacao), blanco (31% cacao), Ruby (30% cacao) y Gold (47% cacao).
Otros productores de chocolate, así como cadenas de supermercados, no estuvieron disponibles para participar en este reportaje.
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