La Cámara de Comercio de Santiago (CCS) anunció que solicitará una audiencia en las comisiones encargadas del proyecto de ley para declarar el Viernes Santo como feriado irrenunciable. Esto, con el fin de mantenerlo como feriado no obligatorio.
Recordemos que distintos parlamentarios de Chile Vamos anunciaron un nuevo proyecto de ley para declarar el Viernes Santo, de este 18 de abril, como feriado irrenunciable.
Esto, a raíz de la polémica que generó entre los trabajadores del comercio el anuncio de las empresas del retail, como Ripley, Falabella y Paris: por primera vez en décadas, las grandes tiendas abrirían sus puertas durante el feriado no obligatorio.
Incluso, la iglesia manifestó su rechazo. Durante una entrevista con Tele13 Radio, el arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí calificó la decisión como un “abuso de poder", que atenta contra el derecho a profesar la fe.
Los argumentos de la CCS: Falta de crecimiento del sector y una pérdida de US$80 millones para la industria del turismo
Dentro de sus razones para detener el proyecto de ley que transformaría el Viernes Santo en un feriado irrenunciable, la CCS afirmó que las ventas de ese día equivalen al 4% de todo abril. Y que, de impactarse esta cifra, podría afectar en hasta medio punto al IMACEC de abril.
Asimismo, el gremio sostuvo que de 19 feriados, Chile cuenta con ocho obligatorios que implican una pérdida de ventas formales de US$ 1.300 millones, que corresponden a un 2% de las ventas anuales del sector. Además, durante los feriados obligatorios, las ventas disminuyen cerca de un 80% al compararlos con un día normal.
Por otra parte, la CCS argumentó que se espera un crecimiento de un 2%, pero de no existir los feriados, el sector podría crecer al 4%.
“El país no está en condiciones de afectar aún más el crecimiento, impactando al mismo tiempo, la recaudación tributaria, sobre todo ante la urgencia de financiar necesidades sociales”, explicó la presidenta de la CCS, María Teresa Vial.
Por otro lado, la asociación planteó que de cerrarse el comercio este viernes 18 de abril, una parte importante de los turistas argentinos que viene a hacer compras durante la Semana Santa, desviará su rumbo a otros destinos.
Según la CCS, se espera la llegada de 200 mil turistas argentinos en abril. Sus compras implicarían divisas por más de US$80 millones para la industria del turismo, la gastronomía y el comercio.