La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) hizo un llamado a que desde el Gobierno tomen las medidas necesarias para poner fin a la paralización iniciada esta jornada por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).
Esta movilización de la DGAC surge luego de que más de una decena de sus sindicatos decidiera paralizarse en todos los aeropuertos del país. La paralización respondería a que el Gobierno habría incumplido el acuerdo de Bono de Fiscalización para el personal de la institución.
Producto de la paralización se generaron una serie vuelos cancelados, retrasado y reprogramados en el país. Esta situación obligó a las aerolíneas a tomar un plan de acción que incluye la reprogramación e incluso la devolución del dinero de los pasajes.
De acuerdo a la IATA solo en esta jornada unos 350 vuelos han presentado inconvenientes, por lo que durante este día se podrían totalizar 60 mil pasajeros afectados.
Ante la demora de los procesos, los tiempos de separación entre los vuelos tuvo un aumento de en promedio tres horas. De los afectados, un 60% corresponde a vuelos nacionales y el 40% a internacionales.
“Ante estas disrupciones, que son ajenas a la responsabilidad de las aerolíneas, a fin de evitar que más pasajeros, el turismo y el comercio del país continúen siendo afectados por acciones que atentan contra el normal desenvolvimiento de las operaciones aéreas, esperamos que este conflicto se resuelva lo antes posible", señaló Peter Cerdá, vicepresidente Regional de IATA para las Américas.
"La aviación es un medio de transporte esencial para la movilidad de las personas, la conectividad y el desarrollo social y económico de Chile y medidas de fuerza como estas tienen un incalculable efecto negativo en las personas y en el país", agregó Cerdá.