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CMF inició consulta pública para definir pago mínimo de las tarjetas de crédito

La propuesta busca estandarizar el pago mínimo con un 5% de amortización del capital, y define excepciones para evitar sobreendeudamiento.
Bancos y tarjetas de crédito para el CyberDay 2021

La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) inició una consulta pública sobre una nueva normativa que define la fórmula del pago mínimo en tarjetas de crédito y establece las excepciones para su aplicación.

Esta propuesta —que estará disponible para comentarios hasta el 26 de diciembre— busca reducir el sobreendeudamiento al incorporar un porcentaje de amortización del capital en el pago mínimo.

El pago mínimo de una tarjeta de crédito es el monto mínimo que los deudores deben abonar para mantener su estado de cuenta al día, evitando los cargos por mora. Aunque esta opción otorga flexibilidad en situaciones financieras complejas, también puede extender el tiempo de pago de la deuda y aumentar los intereses a pagar.

De hecho, la CMF plantea que si solo se amortiza el 1% del saldo en cada período, un deudor podría tardar casi 180 meses en saldar la totalidad de su deuda, acumulando un 160% en intereses. Sin embargo, si se amortiza el 5% del saldo insoluto, este tiempo de pago se reduciría a 60 meses, con una acumulación de intereses del 40%.

La nueva normativa se enmarca en las atribuciones otorgadas a la CMF por la Ley N°21.673, que modificó varias leyes para combatir el sobreendeudamiento. La propuesta plantea una fórmula que incluye la amortización del capital, con el objetivo de establecer un estándar en el cálculo del pago mínimo, buscando que la amortización del capital sea una parte esencial del monto exigido.

La fórmula para el pago mínimo propuesta por la CMF considera la suma del monto no financiable (MNF) más un porcentaje del 5% del monto financiable (MF). El MNF incluye cuotas pagaderas, intereses, comisiones y otros cargos como primas de seguros e impuestos. Por otro lado, el MF se refiere principalmente al capital insoluto.

Además, la normativa permite a los emisores de tarjetas eximir a los deudores del pago mínimo en ciertas situaciones, siempre que se amortice la totalidad de la deuda en un máximo de 24 meses. Estas excepciones podrán aplicarse por un máximo de dos meses consecutivos y deben estar documentadas según las políticas internas de cada entidad.

El problema del pago mínimo

El pago mínimo actual, al no incluir una amortización significativa del capital, ha llevado a que muchos deudores enfrenten altos intereses y plazos de pago prolongados.

Según datos de la CMF, más de la mitad de los clientes de tarjetas de crédito pagan el total facturado cada mes, mientras que un 14% opta por el pago mínimo o incluso abona menos. Este último grupo representa el 29% de los saldos insolutos del sistema.

"Cuando se establece un pago mínimo inferior al monto de las cuotas pagaderas en el mes de facturación, el saldo no cancelado genera intereses mayores que los que inicialmente consideraba el financiamiento en cuotas", advierte la CMF.

Un ejemplo común es el uso de la modalidad de "tres cuotas sin interés". Si un cliente paga solo el mínimo durante esos tres meses, la CMF estima que terminaría pagando un interés anual del 13,5%. Por lo mismo, parece relevante que el pago mínimo considere un porcentaje de amortización del capital, reduciendo el plazo de la deuda y los costos totales asociados.

Excepciones y modificaciones en la regulación vigente

La CMF destaca que esta propuesta responde a la necesidad de mejorar la regulación actual, que solo exigía el pago de los intereses como mínimo mensual.

Antes de la Ley N°21.673, la única normativa al respecto estaba contenida en el Artículo 3, N°39, del Decreto N°44 de 2012, que regulaba la información al consumidor de tarjetas de crédito bancarias y no bancarias. Con la nueva normativa, se pretende establecer un estándar más robusto, que considere tanto los intereses como una parte del capital en cada pago mínimo.

La CMF asegura que el proceso de consulta pública busca recopilar información que permita afinar los detalles de la normativa antes de su implementación definitiva. "El objetivo es evaluar y definir con mayor precisión el impacto de la propuesta normativa, así como identificar posibles efectos adicionales", indicó el organismo.

El regulador está mirando y tomando referencias de normativas similares en otros países. Un ejemplo es Canadá, donde el pago mínimo con tarjeta de crédito ha aumentado gradualmente desde 2022 y alcanzará el 5% del saldo total para 2025. Estados Unidos, por su parte, exige a los emisores de tarjetas que informen a los consumidores sobre los efectos de pagar solo el mínimo.

La propuesta chilena se alinea con estas políticas, al incluir una amortización del capital en la fórmula del pago mínimo, y tiene como objetivo fomentar una mejor gestión financiera por parte de los deudores. En ese sentido, se espera que esta medida reduzca la cantidad de clientes que optan por pagar solo el mínimo, contribuyendo a una mayor estabilidad financiera.

Sin embargo, la nueva normativa también podría implicar desafíos para los emisores, como bancos, retail y fintech. Esto implica Ajustar sus sistemas de cálculo y estandarizar la definición de los conceptos del monto no financiable (MNF) y monto financiable (NF) podría tener un costo inicial significativo para los emisores de tarjetas. Además, algunos de estos emisores deberán adecuar sus políticas para cumplir con la normativa, lo cual podría influir en la oferta de crédito y, en última instancia, en el acceso a tarjetas de crédito para ciertos grupos.

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