En un escenario donde la satisfacción laboral y el bienestar personal adquieren cada vez más relevancia, la felicidad emerge como un factor esencial entre los trabajadores chilenos.
El estudio “Contexto 2024: Bienestar físico y mental” de Pluxee Chile -marca con la que actualmente opera la antigua marca de la tarjeta Sodexo- realizado a 725 personas, refleja que el 56% de los trabajadores dependientes se considera feliz en su vida.
Este porcentaje asciende al 71% cuando los empleados disfrutan de sus labores, subrayando la estrecha conexión entre satisfacción laboral y realización personal.
Para la mayoría de los trabajadores bajo contrato, trabajar en un área de interés es vital. Más del 90% considera clave desempeñarse en una actividad que les apasione, lo que resalta la importancia de que las empresas promuevan la alineación de las tareas laborales con los intereses personales de sus colaboradores.
“La satisfacción laboral también se consigue cuando las funciones que desempeñan las personas tienen sentido en sus vidas, contribuyen a la sociedad y les proporcionan felicidad en su trabajo. Esto se relaciona directamente con el concepto de vocación, ya que implica encontrar un propósito y una conexión profunda con la labor realizada", subrayó Francisco Droguett, director de marketing de Pluxee Chile.
No obstante, el estudio también revela desafíos importantes. 4 de cada 10 trabajadores sienten que su empleo limita o impide la realización de actividades físicas o el desarrollo de intereses personales. Además, uno de cada cuatro ha experimentado alguna enfermedad o accidente relacionado con sus actividades laborales.
Estas cifras destacan la necesidad de crear entornos laborales gratificantes, significativos y saludables.
“Por eso, es fundamental compartir estos estudios con las empresas, para ayudar a quienes trabajan en Recursos Humanos o en la Dirección General a tomar mejores decisiones para fomentar la implementación de políticas que promuevan la satisfacción laboral, felicidad y bienestar integral de sus colaboradores”, añade Droguett.