Las ciberestafas son uno de los delitos más comunes en todo el mundo y nuestro país no es la excepción. Al año se registran un total de 1.200 millones de incidentes.
Este delito invita a los usuarios a ingresar a enlaces de empresas de servicio, como puede ser retail o plataformas de streaming, seducidos por un beneficio potencial, que podría ser un pago por ver una serie, entregando finalmente el código dinámico para la autenticación de la cuenta.
Esta entrega de código dinámico puede ser peor que entregar la contraseña, Nicolás Silva, director de Tecnología de Asimov Consultores, explicó que “podrían tener acceso a todas tus cuentas y lo más probable, resetear sus contraseñas sin tener la necesidad de conocer la contraseña original de la persona”.
Este método tiene como finalidad hacerle creer a la persona que está ingresando a enlaces de páginas seguras, pero al final el cibercriminal termina accediendo a las cuentas ajenas mediante la información que obtiene. Estas estafas se pueden llevar a cabo tanto por mensaje de texto (SMS), WhatsApp, redes sociales, correo electrónico o hasta registrando códigos QR con la cámara del celular.
Por último con respecto a lo importante que es no entregar la clave dinámica, Nicolás explica que “es muy fácil que la gente caiga porque no dimensiona lo peligroso que es entregar el código dinámico, especialmente quienes no están tan insertos en el mundo de la tecnología: que si entrego el código me llega un celular o un televisor, o puedo recibir $200 mil”.