“Ser unicornio en Latinoamérica”: El panel de conversación que congregó a Betterfly y Kushki

Una startup unicornio

El pasado jueves -en el marco del Startups Latam Fest 2022– se realizó el panel de conversación “Ser Unicornio en Latinoamérica” el que contó con la participación de Andrés O’Ryan, country manager en Betterfly Chile, y Rodrigo Quijada, vicepresidente de Market Development de Kushki.

Se trata de dos representantes de unicornios latinoamericanos, denominación que obtienen las startups cuando superan el umbral de US$1.000 millones de valorización.

O’Ryan aseguró que la misión de Betterfly es ser “una plataforma que busca democratizar tres pilares que para nosotros son fundamentales, que son la proyección, la protección y el propósito. A través de esto acompañamos a las empresas en este journey mediante su cultura e impactar en ella”.

Por su parte, Rodrigo Quijada señaló que objetivo de Kushki -empresa ecuatoriana de medios de pago, con operaciones en varios países de la región- es conectar Latinoamérica con medios de pago.

“Nosotros estamos viendo con mucho optimismo lo que viene, en cuento a regulación, la Ley Open Banking, Ley Fintech, ya que sin dudas pueden llevar a otro nivel nuestra compañía y a la industria”, comentó Quijada, quien anteriormente tuvo cargos ejecutivos en Transbank y Banco Bci.

El camino para llegar a ser unicornio

Al ser consultados respecto a qué es lo que han hecho bien en su camino para consolidarse como unicornios, los ejecutivos coincidieron en que lo más importante es tener clara la visión hacia adelante, a dónde se quiere llegar y por qué.

“Lo difícil es cómo esto se construye desde abajo, al ser un unicornio la velocidad aumenta tres veces y ya no sirve la velocidad que se tenía antes. Uno puede tener planes de expansión a otros países y lo importante es mantener una visión clara de hasta donde se quiere llegar”, señaló O’Ryan, responsable de la operación de Betterfly en Chile.

Respecto de esto, Quijada reconoció que Betterfly fue muy diferenciador en su propuesta, algo que considera crucial al momento de construir algo con éxito. “Ellos se atrevieron a hacer un negoció donde nadie vio uno”, enfatizó.

A lo anterior suma que uno no tiene que tener miedo al momento de salir a vender un producto, testearlo con lo que está pasando en el mercado, que lo use gente y ofrecerlo al público general.

Tanto Andrés como Rodrigo señalan que al momento de transformarse en unicornio la responsabilidad aumenta, pero los conceptos de visión y propósito común debe mantenerse desde la base y sus fundadores.

El “antes y después” de un unicornio

Respecto de los cambios que vieron al momento de ser considerados como unicornios, los ejecutivos señalan que es un factor que abre las puertas en muchos aspectos, pero sobre todo para poder expandirse a otros países.

“Esto abre muchas puertas, pero también aumentan las responsabilidades respecto a dónde quieres llegar y quién quieres ser”, reflexionó Andrés O’Ryan de Bettefly. A esto se suman las complejidades que cada país tiene, lo que hace que el modelo vaya adecuándose en como impacta en los clientes.

Ante esta situación, el vicepresidente de Market Development de Kushki hizo una invitación a los emprendedores a que les hagan preguntas, que los llamen y los inviten a colaborar. “Ser un unicornio no solo debe ser un beneficio para la empresa, sino que para la industria también debe serlo”, aseguró.

En el panel -moderado por Laura Chicurel, CEO de Innova360- se destacó que actualmente en día la gente joven se atreve a innovar, salir a probar, emprender y al menos intentarlo, algo que en el pasado no era muy común. “Llama la atención esta habilidad latinoamericana de ser disruptivos, porque al momento de entrar a nuevos mercados son bien valoradas las ideas nuevas e innovadoras”, señaló O´Ryan.

A modo de conclusión, ambos ejecutivos enfatizaron que el ser un unicornio es consecuencia de realizar un buen trabajo, ser constante, la mejora de la propuesta de valor y la construcción de equipos.

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