El Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) identificó un catálogo de más de mil cláusulas abusivas que aparecen en contratos de adhesión. Entre ellas se encuentran aquellas frases que las empresas incorporan en los contratos, y que suelen dejar a los consumidores en desventaja.
Gracias a este catálogo, el SERNAC está trabajando en un desarrollo web que dará vida al primer Buscador de Cláusulas Abusivas que permitirá a los consumidores identificar si la cláusula de su contrato podría ser ilegal.
Las cláusulas se han recopilado en más de 10 años de investigación y las acciones del organismo en este ámbito.
El director del SERNAC, Lucas Del Villar, explicó que el objetivo de esta herramienta es que las personas puedan tener mayor información antes de firmar e identificar aquellas frases en los contratos que eventualmente podrían perjudicarlos.
“Con este buscador, además de incentivar una lectura más informada de los contratos, esperamos que las mismas empresas ajusten los contratos, equilibrando la cancha en favor de los consumidores. También nos servirá para alertarnos de prácticas abusivas en ciertos mercados y que podamos tomar las acciones correspondientes en forma oportuna”, indicó el director del SERNAC.
El catálogo de cláusulas abusivas fue incorporado a una circular interpretativa sobre criterios de equidad en las estipulaciones contenidas en los contratos de adhesión de consumo, dictada por el organismo. Esta entrega lineamientos a las empresas para que excluyan este tipo de condiciones y frases de sus contratos, a fin de mantener la equidad en la firma de estos instrumentos.
Se espera que el buscador esté disponible en el primer semestre de este año.
Las cláusulas que identificó el SERNAC
Entre las cláusulas que identificó el SERNAC, se encuentran aquellas que:
- Cláusulas que permiten el cambio, suspensión o término unilateral del contrato. Por ejemplo, que la empresa puede terminarlo en cualquier momento y razón.
- Cláusulas que establecen renuncia anticipada de derechos. Por ejemplo, que el simple atraso en el pago de una cuota, le impedirá al consumidor el ejercicio de sus derechos. O condicionar el cambio de un producto a que esté el embalaje original y en perfectas condiciones.
- Cláusulas que establecen limitaciones de responsabilidad. Por ejemplo, que la empresa no se hará cargo de ningún daño o perjuicio ante un problema.
- Cláusulas que afectan el derecho a la información. Por ejemplo, aquellas cláusulas que indican que el consumidor acepta expresamente algo, como cargos o cobros, sin ser informado adecuadamente de ello.
- Cláusulas relativas al mandato. Por ejemplo, cláusulas que establecen mandatos amplios, donde la empresa puede tomar decisiones por el consumidor.
- Cláusulas sobre tratamiento de datos personales. Por ejemplo, que permite compartir los datos de los consumidores a terceros, sin su consentimiento.
- Cláusulas contrarias a la buena fe. Por ejemplo, aquellas donde la empresa establece que puede cobrar, aunque no preste el servicio.
Según el director del SERNAC, este tipo de cláusulas se han identificado en contratos financieros, educacionales, inmobiliarias, gimnasios, ticketeras, productoras, entre otras.
¿Qué saben los consumidores de los contratos de adhesión y las cláusulas abusivas?
Según una encuesta realizada por el SERNAC, un 35% de los consumidores no sabe lo que es una cláusula abusiva y un 54% admite que no sabría cómo identificarla en un contrato. Además, un 79% de las personas señala que no lee, lee solo a veces o solo revisa algunas partes del contrato. Solamente un 21% dice leerlo completo.
Respecto de las razones por qué no lee el contrato, el 39% admite que no entiende los términos legales o financieros; un 26% por falta de tiempo; y un 24% que porque la ejecutiva lo empujó a firmar rápido. Más preocupante es el 22% que dice firmarlo, aunque no lo lea.
Por otra parte, el 60% menciona saber que firmar un contrato sin leer tiene riesgos como el hecho de contener cláusulas abusivas; y un 36% que le pueden sumar un producto que no solicitó, como un seguro. Además, un 50% de los encuestados admiten únicamente haber recibido copia del contrato algunas veces o nunca.
El 64% de las personas indica que ha tenido que pagar productos o servicios porque firmó el contrato sin darse cuenta o venció el plazo para terminar una suscripción. De ellos, el 50% indicó que aceptó seguros sin tener conocimiento de ello.