Más del 60% de las mujeres admite haberse sentido discriminada en el comercio

En el marco del Día de la Madre, el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) dio a conocer los resultados de una encuesta ciudadana realizada a más de cien mujeres, para conocer sus experiencias de consumo y la existencia de prácticas que pudiesen ser discriminatorias por temas de género

El director del SERNAC Lucas Del Villar, recordó que La Ley del Consumidor establece como un derecho básico de los consumidores el no ser discriminado arbitrariamente. Esto significa que las empresas no pueden hacer distinción sin fundamento entre los consumidores por aspectos como sexo, raza, condición social o por aspecto físico, al ofrecer la prestación de servicios o en la venta de productos físicos.

“Las consumidoras nos están diciendo que se sienten discriminadas en algunos comercios y con algunas actitudes, así como piden considerar sus necesidades, por ejemplo, en la estandarización de tallas en la ropa. Son desafíos para las empresas de las que deben tomar nota, especialmente cuando pase la pandemia y se retome el comercio”, explicó el director del organismo.

¿Qué dicen las mujeres? En el ejercicio realizado por el SERNAC, un 64% de las encuestadas declara haberse sentido discriminada alguna vez en el comercio por su género.

Al indagar respecto de qué tipo de situaciones han provocado acciones discriminatorias, un 32% de las menciones indican haberse sentido menoscabadas en aquellos comercios asociados culturalmente a “lo masculino”, tales como los servicios mecánicos, ferreterías, carnicerías, entre otras.

En este tipo de locales se daría el fenómeno denominado “mansplaining”. Es decir, explicar algo de una forma condescendiente, de manera que la persona que escucha se sienta menoscabada e incómoda. Es una práctica que, por lo demás, atenta contra el derecho del consumidor a recibir información clara, veraz y oportuna.

En un segundo lugar de las menciones (29%), las mujeres indican sentirse discriminadas en el comercio y sus dependientes en general debido a aspectos como la edad o la ropa que llevan puesta.

En tercer lugar (10%), las mujeres indican que se han sentido discriminadas por la creencia de que tienen menos poder adquisitivo, lo que repercute en la mala atención de parte de los dependientes.

Además, las mujeres indican sienten que son discriminadas por otras situaciones comunes de consumo (4%), por ejemplo, como cuando en pubs y bares, los dependientes entregan la cuenta directamente al hombre presente; o que dentro de las políticas de este tipo de locales está el entrar gratis a las personas de sexo femenino; y utilizan expresiones como “tragos para mujeres”.

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