La FNE y su lapidario informe sobre el mercado de los medicamentos

“Actualmente, el mercado de los medicamentos opera en Chile de la misma forma que cualquier otro mercado de consumo masivo en que se compite por marcas, como los automóviles, el vestuario o los celulares, por ejemplo, y esto se debe a que la política de bioequivalencia no ha sido efectiva”.

Así de lapidario fue el fiscal Nacional Económico, Ricardo Riesco, al presentar el informe preliminar del estudio de mercado sobre medicamentos.

La Fiscalía Nacional Económica (FNE) presentó este miércoles el informe preliminar de un estudio sobre el mercado de los medicamentos que se inició en abril del año pasado, el que recomienda una reforma estructural en este sector para aumentar la competencia en precios. De esta forma, el efecto sería una caída en los valores de los remedios.

Las conclusiones consideran un paquete de 14 medidas que buscan, principalmente, introducir más medicamentos bioequivalentes en el mercado, obligar a los médicos a recetar medicamentos sin marca, obligar a las farmacias a comercializar remedios más baratos y que el Estado compre medicamentos de manera más transparente, eficiente y efectiva.

De acuerdo con la investigación de la FNE, el 80% de los medicamentos inscritos en Chile aún no tienen alternativas bioequivalentes.

El informe revela que los laboratorios invierten más de US$200 millones para promocionar sus medicamentos entre los médicos, quienes recetan tales productos a sus pacientes en vez de otras alternativas técnicamente equivalentes y más baratas. Entre ellos, destacan el gasto en visitas médicas, congresos, financiamiento de estudios, entre otros.

Además, señala que existe una estrategia de difusión denominada “blindaje” para que los consumidores no cambien la marca del medicamento prescrito por el doctor a través de un descuento de fidelidad, el cual es informado por el médico al momento de entregar la receta.

La fiscalía dice que “es particularmente sorprendente que los médicos tengan opiniones tan tajantes sobre la bioequivalencia, siendo que no son expertos en química farmacéutica”, y dice que sus opiniones provienen de información recibida de parte de los laboratorios durante mucho tiempo con un claro objetivo comercial.

Aún más, de acuerdo al estudio, el mercado de los medicamentos funcionaría como uno de marcas donde la competencia se da esencialmente por marketing.

“Los medicamentos son un bien de primera necesidad y es urgente adoptar medidas que permitan a la población acceder a ellos a un menor precio. Eso se logra mediante una regulación que promueva más competencia en este mercado”, explicó Riesco.

Una encuesta realizada por la FNE, detectó también que mayoritariamente los pacientes acatan la recomendación del facultativo y se muestran reticentes a cambiar lo indicado por una alternativa más barata. Las farmacias, a su vez, venden a los pacientes los medicamentos de marca recetados, los que son adquiridos por ellas a los laboratorios a precios en promedio un 70% más caros que el sector público.

Las propuestas de la FNE al mercado de los medicamentos

“Proponemos una reforma estructural que modifique la manera en que actúan los laboratorios, los médicos y las farmacias, cambiando la dinámica de la industria e introduciéndole más competencia”, precisó el fiscal Riesco.

Algunas de las recomendaciones que hizo la FNE son las siguientes:

  • Profundizar la política de bioequivalencia.
  • Crear un sistema único nacional en el cual los médicos deban obligatoriamente prescribir medicamentos según su denominación común internacional, y no por marca
  • Obligar a las farmacias a dispensar el medicamento más barato, estableciéndoseles además un cobro fijo por dispensar los medicamentos.
  • Reforzamiento sustancial del Instituto de Salud Pública (ISP) y/o de la Agencia Nacional de Medicamentos (ANAMED).
  • Crear un seguro farmacológico público o privado que permita cubrir gastos en medicamentos.
  • Permitir la venta de medicamentos sin receta en establecimientos distintos a las farmacias y a través de otros canales, como el online.

Respecto al sector público, se detectaron deficiencias regulatorias en la forma en que se confeccionan las listas de compras de medicamentos de este segmento (hospitales, consultorios y municipalidades, entre otros), lo que podría estar provocando formas de compra menos transparentes, eficientes y efectivas.

Si se implementan estas medidas, la fiscalía estima que se podría lograr un ahorro entre 20% y 40% en promedio en el precio de los medicamentos (en la perspectiva más conservadora) que se vendan en farmacias y que tengan alternativas bioequivalentes.

Puedes descargar el informe haciendo clic aquí.

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Laboratorios, farmacias y médicos: Así funciona el “blindaje de recetas”

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