Tipos de depósito a plazo

Actualizado hace menos de un mes · 2 min de lectura

Existen principalmente dos tipos de depósitos a plazo: fijo o renovable.

En el depósito a plazo fijo, la institución financiera se obliga a pagar en un día prefijado, devengando los reajustes e intereses solo hasta esa fecha. Se pacta el capital a invertir, el periodo y la tasa de interés; al final del período acordado, se recibe el monto del capital invertido más los intereses ganados en el tiempo establecido.

En tanto, el depósito a plazo renovable tiene condiciones similares a los depósitos a plazo fijo, pero con la posibilidad de prorrogar automáticamente el depósito por un nuevo periodo, de la misma cantidad de días, en caso de que el depositante no retire el dinero.

En los periodos siguientes, se seguirán devengando sobre el nuevo capital los intereses y reajustes correspondientes a cada periodo. La tasa podría variar en cada uno de ellos, ya que dependerá de la que esté ofreciendo la institución financiera al momento de la renovación.

Dependiendo de la preferencia y la oferta disponible en cada entidad financiera, se puede invertir en depósitos a plazo en pesos chilenos, la opción más habitual; en Unidades de Fomento (UF); o en moneda extranjera, principalmente en dólares o euros.

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