El plan de Clínica Las Condes para reposicionarse tras la crisis

La clínica presentó una campaña que busca reflejar el fortalecimiento de sus equipos, tras años de conflictos con médicos y crisis financiera.
Foto: Captura de pantalla

Clínica Las Condes (CLC) presentó la campaña "Vuelven los médicos. Vuelve Clínica Las Condes", con la que busca dar cuenta del regreso de más de 300 especialistas a la institución. La iniciativa marca el inicio de una nueva etapa de consolidación de su proyecto médico.

La clínica atraviesa un proceso de reposicionamiento tras el ciclo bajo el control del Grupo Auguri, ligado a la empresaria Cecilia Karlezi, que se extendió entre noviembre de 2019 y enero de 2025.

Ese período estuvo marcado por la salida de cientos de profesionales, disputas por honorarios, cuestionamientos al pago de médicos y una fuerte caída de ingresos, además de la judicialización de conflictos que derivó en la formalización del entonces presidente, Alejandro Gil, por una presunta apropiación indebida.

"Más que una campaña, este hito es el reflejo de una realidad: el regreso de más de 300 médicos que decidieron volver a un proyecto institucional fortalecido, con equipos consolidados, nuevas capacidades y una visión compartida de excelencia médica, innovación y una atención centrada en las personas", señaló Josefina Petitpas, subgerenta de Estrategia y Marketing de CLC.

Los turbulenos años de Clínica Las Condes bajo la gestión de Alejandro Gil

Alejandro Gil, pareja de Karlezi, encabezó la administración de CLC como presidente durante el período donde Auguri controlaba la empresa y protagonizó varias de las polémicas que marcaron ese período. Bajo su gestión, la clínica enfrentó el cuestionamiento de cientos de profesionales por nuevos contratos, cobros por arriendo de consultas y decisiones que, según los médicos, priorizaban los objetivos comerciales por sobre el criterio clínico.

Foto: CLC

La relación con el cuerpo médico se deterioró de forma sostenida en los años siguientes. Decenas de especialistas dejaron la institución y algunos denunciaron atrasos y descuentos poco claros en el pago de honorarios. Gil también protagonizó enfrentamientos públicos con autoridades sanitarias durante la pandemia, en paralelo a la pérdida de parte del prestigio histórico de CLC entre pacientes y médicos.

Las diferencias escalaron hasta los tribunales: exprofesionales presentaron querellas por una presunta apropiación indebida de dineros recaudados por la clínica, lo que derivó en la formalización de Gil en agosto de 2024.

El control de la clínica cambió de manos en enero de 2025, cuando Auguri vendió su 55,75% de participación a Clínica Indisa y EuroAmerica, operación que gatilló la salida de Gil y la llegada de un nuevo directorio. Desde entonces, la nueva administración ha impulsado una reestructuración orientada a recuperar pacientes, médicos, liquidez y reputación.

Según informó CLC, en el primer trimestre de 2026 la institución registró su primer EBITDA positivo en dos años, impulsado por un mayor nivel de actividad clínica. La clínica también sostuvo una alianza estratégica por 20 años con la Universidad Andrés Bello y la implementación de un Plan Estratégico 2026-2030.

La campaña, según explicó CLC, contempla una segunda etapa orientada a mostrar las capacidades de la institución en excelencia médica, tecnología, infraestructura y resolución de patologías de alta complejidad.

Contenidos relacionados

Total
0
Compartir