El debate sobre el futuro del sistema de pensiones en Chile volvió a tensionar uno de sus ejes centrales: el nivel de riesgo de los fondos. En un conversatorio organizado por Fintual y Pacífico Research, especialistas coincidieron en que el modelo actual se ha vuelto "excesivamente conservador", lo que estaría afectando directamente la rentabilidad de los ahorros previsionales.
Durante la instancia, Joo Hee Lee, Portfolio Manager y académica de la Universidad de Cambridge, planteó que el problema no solo radica en cómo se mide el riesgo, sino también en cómo se aplica. Según explicó, el sistema chileno mantiene una postura demasiado prudente incluso en etapas tempranas del ciclo de vida.
“Cuando comparé los fondos (chilenos), observé que todos se ubicaban como si estuvieran a menos de 10 años del final del ciclo. Incluso, los grupos más jóvenes invertían como si estuvieran cerca de jubilarse”, señaló.
Lee advirtió que esta lógica tiene un costo directo para los afiliados, ya que limita la presencia de activos con mayor potencial de rentabilidad. “Al final del día, asumimos riesgo justamente para exponernos a oportunidades”, sostuvo.
Desde la vereda local, Arturo Cifuentes, investigador senior de Clapes UC, coincidió y planteó que el sistema debería permitir una mayor exposición a activos alternativos. “En cualquier inversión a largo plazo deberías tener un porcentaje de 30% o 40%”, afirmó, destacando que estos instrumentos han mostrado retornos superiores en las últimas décadas.
Incluso estimó que los fondos podrían ser significativamente mayores bajo otra estrategia. “Hoy, los fondos en Chile podrían ser entre 20% y 30% mayores si el sistema hubiera permitido una mayor exposición a inversiones alternativas”.

Fondos generacionales: Automatización con costos
Otro de los puntos del debate apuntó a la automatización de las decisiones de inversión. Ambos expertos coincidieron en que avanzar hacia fondos generacionales —donde el riesgo se ajusta automáticamente según la edad— puede ser positivo, especialmente considerando los bajos niveles de educación financiera en el país.
“Incluso personas con alta educación no entienden bien el sistema. Avanzar hacia esquemas de ciclo de vida permite quitar esa carga a los individuos”, sostuvo Lee.
Sin embargo, Cifuentes advirtió que el diseño en discusión podría simplificar en exceso la realidad de los afiliados. “De forma obligatoria, todos quedarían en el mismo saco, sin importar sus características personales", cuestionó.
Asimismo, planteó que variables como ingresos, patrimonio o edad de retiro no se consideran en este modelo.
"Una persona que trabaja en la construcción tiene la posibilidad de jubilar antes que alguien con un trabajo de oficina. Sin embargo, el sistema no considera la aversión al riesgo ni el perfil de riesgo de cada persona que entra al fondo", señaló.
"Tampoco toma en cuenta los ahorros particulares: no es lo mismo alguien de 40 años que tiene tres propiedades que alguien de la misma edad que no tiene ningún ahorro", agregó.
Educación financiera sigue al debe
Otro de los puntos críticos fue la educación financiera, identificada como una de las principales debilidades del sistema previsional. “En Chile la educación financiera no es muy buena. Muchas personas no entienden que su pensión depende de cuánto aportan y de la rentabilidad”, afirmó Cifuentes.
En esa línea, propuso implementar instancias de formación básica al momento de ingresar al sistema. "Si eres un trabajador joven y entras al sistema por primera vez, al menos alguien debería explicarte (...) cómo funciona, cómo opera la pensión y el hecho de que esta va a depender de cuánto dinero has aportado. Creo que eso sería muy útil", planteó.
Los expertos coincidieron en que el desafío no solo pasa por rediseñar los fondos, sino también por mejorar la comprensión ciudadana. Advirtieron que, sin cambios en ambos frentes, las personas seguirán enfrentando dificultades para mejorar sus futuras pensiones.
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