A menos de dos meses de la implementación obligatoria de la jornada laboral de 42 horas semanales, la forma en que las empresas publican sus ofertas de empleo comenzó a marcar una diferencia para atraer postulantes.
Un análisis de Yapo.cl mostró que los avisos que especifican la modalidad de trabajo —presencial, híbrido o remoto— junto con turnos y distribución horaria generan hasta 25% más postulaciones calificadas.
TE PUEDE INTERESAR: Uber advierte impacto laboral por reglamento de la Ley EAT
Además, este tipo de información aparece cada vez con más frecuencia en las ofertas laborales. Mientras en 2024 menos del 40% de los avisos incluía la modalidad de trabajo, hoy esa cifra supera el 65%.
"La implementación de la reducción a 42 horas semanales en abril de 2026 no es solo un ajuste legal. Desde nuestra experiencia en Yapo.cl, está funcionando como catalizador de un cambio estructural en el mercado laboral. La transparencia ya no es un atributo reputacional, es eficiencia de mercado laboral, sobre todo en los cargos operativos que cuentan con una gran rotación de personal", señaló Víctor Ayala, Sales Manager de Empleos en Yapo.cl.
Flexibilidad gana terreno frente al sueldo
Desde el mundo del reclutamiento también observan este cambio. La flexibilidad laboral comenzó a competir con el sueldo al momento de elegir entre distintas ofertas.
"La renta sigue siendo relevante, pero cuando dos ofertas tienen rentas similares gana la que permite organizar mejor la vida personal", afirmó la subgerente de Reclutamiento y Selección de ManpowerGroup, Jennifer Narváez.

Según explicó, muchos candidatos priorizan hoy la posibilidad de ordenar su rutina diaria y compatibilizar el trabajo con estudios, familia o tiempo personal.
"Estas nuevas jornadas hacen una diferencia enorme, porque permiten anticipar la rutina y equilibrar con estudios, familia o tiempo personal. En muchos casos, esa claridad termina siendo tan determinante como el sueldo", añadió.
El análisis de la plataforma también detectó ajustes en sectores tradicionalmente presenciales como logística, retail y seguridad, donde las empresas comenzaron a rediseñar turnos para adaptarse a la reducción de jornada.
“Estamos viendo un rediseño de turnos, esquemas 4x3 y semanas comprimidas. Las empresas que están anticipando este ajuste no solo cumplen la norma, están fortaleciendo su propuesta de valor. La discusión dejó de centrarse en cuántas horas se trabajan. El foco está en cómo se organizan para sostener productividad y bienestar al mismo tiempo”, explicó Ayala.
Beneficios no monetarios que son determinantes
Junto con la modalidad y la distribución de la jornada, los expertos identifican tres beneficios “no monetarios” que hoy resultan clave para los candidatos.
El primero es la flexibilidad para manejar la vida personal, con permisos puntuales o espacios para realizar trámites sin afectar la jornada laboral.
También aparecen modalidades adaptadas al rol, como jornadas comprimidas, días administrativos o una planificación mensual clara en trabajos presenciales.
A esto se suman beneficios logísticos, como colación, buses de acercamiento u otros apoyos operativos, especialmente valorados en zonas como el norte de la Región Metropolitana.
"Estos beneficios generan una experiencia laboral más sostenible. Para muchos candidatos, pesan igual o más que un aumento de sueldo, porque tienen un impacto directo en su rutina y en cómo se sienten en su día a día dentro de la organización", sostuvo Narváez.
Debe estar conectado para enviar un comentario.