La Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF) anunció el lanzamiento del 1212, un número único, nacional y gratuito que permitirá a los clientes comunicarse directamente con su banco ante situaciones de emergencias financieras.
Según el último estudio 'Medios de Pago Latam' de Ipsos, casi la mitad de los chilenos ha sido víctima de un fraude o intento de fraude en alguno de sus medios de pago, mientras que el 66% reconoció haber recibido mensajes falsos que simulaban provenir de bancos o instituciones financieras.
Con este servicio, se busca reducir los tiempos de reacción frente a robos, estafas o fraudes, reforzando la protección de los usuarios.
“El 1212 es una iniciativa en la que hemos trabajado en conjunto con la industria y que se suma a todas las acciones que la banca ha venido desarrollando para combatir los fraudes. No es una medida aislada, sino parte de un esfuerzo constante por reforzar la seguridad y la confianza de los clientes”, señaló Luis Opazo, gerente general de la ABIF.
Emergencias bancarias y cobertura nacional
Desde ahora, al marcar el 1212 desde cualquier teléfono en Chile, los usuarios serán derivados automáticamente al canal de emergencias de su banco. El servicio está disponible para todas las compañías telefónicas y es completamente gratuito.
No obstante, desde la ABIF aclararon que este nuevo número no reemplaza los canales de atención ya existentes, sino que los complementa, ofreciendo una vía más rápida y directa para actuar en caso de fraude o robo.
El sistema cubrirá emergencias como fraudes digitales, clonación de tarjetas, estafas por mensajería o correo electrónico y robos de celular, entre otros casos frecuentes.
El lanzamiento del 1212 llega acompañado de la campaña #SOSpecha, protagonizada por el periodista Emilio Sutherland (“Tío Emilio”), cuyo mensaje central es “Si algo te parece raro, probablemente lo es”. La iniciativa busca crear conciencia sobre la importancia del autocuidado y entregar recomendaciones prácticas para prevenir fraudes.
Entre las sugerencias destacan no compartir claves ni datos personales, evitar abrir enlaces sospechosos, verificar remitentes y activar sistemas de seguridad como la doble autenticación o la biometría.