Ruky Market, fundada en 2022 por Agustín Sáez Martínez e Ignacio Calvo, se propuso transformar la forma en que los residentes de edificios acceden a productos de conveniencia.
Con su modelo de micromarkets, tiendas autónomas instaladas en espacios comunes, busca convertirse en una alternativa práctica al delivery y a las máquinas expendedoras.
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La idea surgió tras detectar un espacio poco explorado en el retail: acercar productos de consumo inmediato directamente al interior de los edificios. Con ello, la startup apunta a resolver necesidades rápidas de los hogares, desde la compra de alimentos básicos hasta la resolución de imprevistos, sin salir de casa.
La experiencia laboral previa de los fundadores, Agustín Sáez en IKEA e Ignacio Calvo en Falabella, fue clave en el desarrollo de la propuesta. “Ambos venimos con un fuerte background en el mundo del retail. Ignacio tiene mucha experiencia en desarrollo y estrategia de negocio, mientras que yo tengo más experiencia en la operación y logística”, señaló Sáez, en conversación con Chócale.
Servicio de autoatención que cuenta con apoyo de Inteligencia Artificial
Hoy, la compañía opera con 10 puntos de venta en la zona oriente de Santiago, seleccionada por su alta densidad poblacional. El funcionamiento es simple: los residentes bajan al micromarket, toman lo que necesitan y pagan desde su celular.
“El punto de venta opera completamente autoatendido (…) La persona saca los productos que quiere comprar y utiliza nuestra aplicación Ruky para pagarlos”, detallaron los founders. Cada tienda se abastece desde una bodega central y recibe reposiciones dos veces por semana, con un control estricto para evitar desabastecimientos.
Aunque no existe una barrera física que impida el robo, la tasa de merma es de apenas 2%.
Para reforzar el modelo, los locales son monitoreados con cámaras las 24 horas, apoyadas en procesos automáticos e inteligencia artificial (IA), lo que permite detectar inconsistencias y, en caso de ser necesario, escalar el problema con la administración del edificio.
Según Calvo y Sáez, la acogida en las comunidades ha sido positiva. Con un NPS de 92 puntos y un promedio de cinco compras mensuales por usuario, la adopción alcanza el 80% en los edificios donde está presente.
“A los residentes les encanta Ruky Market (…) A las personas les gusta el hecho de tener una tienda en su propio edificio”, mencionaron.
Llegar a las 70 tiendas en un año
Los planes de expansión de la startup consideran ampliar su presencia hacia otras zonas de la capital y, más adelante, a regiones.
"Lo primero es construir el equipo, afinar los procesos operacionales y terminar de construir nuestro sistema que soporta la operación de este negocio”, detallaron. Este despliegue se respalda por alianzas con edificios multifamily, inmobiliarias y comités de administración de condominios.
El crecimiento de la compañía se vio impulsado por un levantamiento de capital realizado en junio a través de la plataforma Broota. Estos recursos permitirán financiar la expansión inicial y apuntar a la meta de 70 tiendas en 12 meses.
En cuanto a la internacionalización, aún no existen planes concretos. No obstante, los fundadores reconocen que el modelo es exportable y que el principal desafío está en generar redes de proveedores locales.
Mirando hacia adelante, la visión es clara: “En 5 años, la industria del micromarket en Chile estará muy desarrollada (…) y Ruky Market será el referente y principal líder de este modelo”, proyectó Sáez.


