La inclusión financiera no es solo un desafío para los adultos. Familiarizarse desde temprana edad con conceptos como el ahorro, el uso de tarjetas y la planificación de gastos puede marcar una diferencia significativa en la vida adulta.
Por ello, fomentar una relación responsable con el dinero entre niños y adolescentes se ha convertido en una prioridad para las entidades financieras en Chile.
En los últimos años, la oferta de productos dirigidos a menores de edad ha crecido de manera sostenida en el país. Bancos, cooperativas y fintechs disponen de alternativas que permiten a este segmento acceder a cuentas vistas, tarjetas de prepago y herramientas digitales que, bajo supervisión adulta, los acercan al manejo del dinero.
Estas soluciones no solo facilitan las transacciones diarias, sino también buscan ser una puerta de entrada a la educación financiera. Desde los 12 años, los jóvenes ya pueden utilizar tarjetas de débito, realizar transferencias y administrar sus ahorros con la guía de sus padres o tutores.
Primera cuenta, primeros conceptos
En este ecosistema, Banco de Chile destaca con su producto FAN Clan, una cuenta vista sin costo de mantención, diseñada para jóvenes entre 14 y 17 años. "FAN Clan es una cuenta 100% digital que permite a los padres entregar independencia y responsabilidad financiera a sus hijos", explicaron desde la entidad.
Como complemento, el banco difunde cápsulas educativas a través de redes sociales, dentro de la serie 'Financieramente hablando', que aborda conceptos como ahorro, gastos hormiga e ingresos en un lenguaje cercano.
Asimismo, si hablamos de inclusión financiera BancoEstado es un referente. Con casi 15 millones de cuentas, la CuentaRUT se ha transformado en un producto recomendado para adolescentes. Así, para obtenerla siendo menor de 18 años, solo basta con pedirla desde la aplicación, el sitio web o en cualquier sucursal de BancoEstado desde los 12 años. El único requisito es que la contratación se debe realizar siempre con la autorización del un representante legal.

Desde los 12 años, los hijos de clientes de Banco BICE pueden acceder a la Family Card, una tarjeta de débito vinculada a una cuenta de ahorro. "Permite introducir a los niños a la administración de sus pagos, giros en cajeros automáticos y transferencias", explicó Gustavo Ramírez, gerente de Desarrollo de Productos de la institución.
Aunque la Family Card de BICE no incluye contenidos específicos de educación financiera, Ramírez destacó que el uso mismo del producto fomenta el aprendizaje. "Es un medio para que los padres comiencen a abordar con sus hijos temas tan relevantes como el valor del dinero, el uso responsable de los medios de pago y el ahorro desde una edad temprana", afirmó.
En el caso de Banco Santander, la cuenta Más Lucas Joven está disponible desde los 12 años, sin costo ni exigencias de renta. Puede contratarse de forma digital, incluso si los padres no son clientes del banco.
Además de permitir pagos, transferencias y giros, incluye cápsulas educativas en línea. "A través de este producto, se busca satisfacer el interés de los jóvenes y sus padres por operar con autonomía y facilidad", indicaron desde la entidad.
Por su parte, ScotiaTeens, de Scotiabank es una cuenta vista sin costos de apertura ni mantención, que ofrece a adolescentes de entre 14 y 17 años una tarjeta de débito (física y/o digital), acceso a la app del banco con sesión privada y la posibilidad de realizar transferencias, pagos y compras.
"Queremos acompañarlos desde su iniciación en la vida financiera", explicó Carmen Gloria Melero, directora Personal Banking Client Experience en Scotiabank Chile.
Las fintechs no se quedan atrás
Las fintechs también han apostado por este segmento. Teenpo, la cuenta juvenil de Tenpo —que está próximo a convertirse en banco—, permite operar desde los 14 años y ofrece funcionalidades como transferencias, compras internacionales y acceso a descuentos.
"Buscamos darle a los adolescentes una experiencia que no solo les entregue autonomía financiera, sino que también los prepare para el futuro", señaló Fernando Araya, CEO y cofundador de Tenpo. “Aprender haciendo es un camino muy efectivo para avanzar en educación financiera”, agregó.
Recientemente, Teenpo incorporó una cuenta remunerada para menores de edad, que paga intereses por el monto ahorrado. Esta funcionalidad, según Araya, ayuda a los jóvenes a "interactuar con herramientas como una billetera digital adaptada a su edad", aprendiendo conceptos como intereses y ahorro desde la experiencia práctica.

En tanto, TuMACH, la cuenta corriente juvenil de MACHBANK, ofrece una experiencia sin costo y sin comisiones, accesible desde los 14 años. La cuenta requiere autorización parental y permite dividir pagos, retirar efectivo, comprar online y acceder a descuentos.
En materia educativa, MACH ofrece guías, glosarios y cápsulas creadas junto al influencer financiero Francisco Ackermann, dirigidas a explicar los principales conceptos financieros para adolescentes.
El rol del ahorro desde temprana edad
Más allá de las cuentas vista o corrientes, existen alternativas diseñadas especialmente para incentivar el ahorro. Coopeuch ofrece dos modalidades dirigidas a niños: una reajustable vinculada a la UF y otra nominal, ambas con tasa de interés y la posibilidad de bonificaciones si no se realizan giros.
"Somos una cooperativa que busca generar un impacto económico y social en nuestros socios y sus familias", señalaron desde la entidad. Estos productos deben ser gestionados inicialmente por un adulto responsable, aunque permiten que cualquier persona, incluido el menor, realice depósitos.
Además, al cumplir 18 años, las cuentas se transforman automáticamente en productos para adultos, conservando tanto la antigüedad como los intereses generados.
Coopeuch también desarrolló una app llamada Ahorrando, que permite a los usuarios crear reglas automáticas para fomentar el hábito del ahorro. A esto se suma una estrategia de gamificación, con dinámicas lúdicas y educativas pensadas para mantener la motivación y el compromiso de los jóvenes.
En este contexto, Banco Santander, Scotiabank y BancoEstado no se quedan atrás. Santander anunció recientemente una nueva cuenta de ahorro para niños, que puede abrirse desde los primeros meses de vida, sin cobros de comisiones. Por su parte, Scotiabank ofrece la cuenta Scotia Kids, que permite a padres o abuelos clientes abrir una cuenta reajustable con intereses desde el nacimiento del menor.
BancoEstado, en tanto, cuenta con dos cuentas de ahorro dirigidas a los menores de edad. La Cuenta de Ahorro Niño, en primer lugar, es un producto diseñado para fomentar el hábito del ahorro desde la infancia. Por otra parte, la Cuenta de Ahorro Estudio Seguro es una cuenta reajustable de acuerdo con la variación de la UF que tiene una tasa de interés anual destinada a financiar los estudios superiores de un menor de 18 años.
En definitiva, el acceso temprano a estos instrumentos puede ser una herramienta poderosa para construir hábitos saludables en el manejo del dinero. "Queremos que, al llegar a ser mayores de edad, estén más familiarizados con estos conceptos y sepan planificar y administrar sus ingresos", cerraron desde Banco de Chile.
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