El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) aprobó la semana pasada la implementación de un nuevo sistema tarifario para Transbank, estableciendo reglas claras sobre el margen adquirente que cobra la empresa a comercios y otros actores del ecosistema de pagos con tarjeta.
Sin embargo, el fallo impuso condiciones y ajustes para garantizar la competencia en el mercado y evitar distorsiones en los costos de procesamiento de pagos. El dictamen puede ser apelado por cualquiera de las partes ante la Corte Suprema.
Es importante recordar que la comisión que un comercio paga cuando un cliente usa su tarjeta de débito o crédito está compuesta por tres componentes: la tasa de intercambio, que va al emisor o banco de la tarjeta; el costo de marca, que reciben empresas como Visa y Mastercard; y el margen adquirente, que es lo que Transbank o empresas similares reciben por prestar ese servicio. El fallo del TDLC es respecto de este último ítem.
El tribunal ya no ve con malos ojos que Transbank pueda aplicar prácticas de meeting competition —uno de los temores planteados en un fallo de la Corte Suprema en 2022—, consistente en ajustes de cobros para igualar la competencia.
"Esa estructura de mercado, en la que Transbank es un actor dominante indiscutido y en la que no se ha verificado la entrada de nuevos procesadores adquirientes, ya no prevalece. Tampoco la integración vertical con los bancos tiene la misma naturaleza y genera los incentivos perversos que sí estaban presentes en 2022", dijo el TDLC.

De hecho, advierte que ahora existen riesgos en el sentido inverso: "Que se regule a un agente y se deje de regular a competidores que, a juzgar por su origen y por las inversiones realizadas, están afianzados y difícilmente serían desplazados".
Entre otros aspectos, la resolución le pone término al plan de autorregulación de 2006, permite una estructura de tarifas mixta para el margen adquirente —sujeto a condiciones—, y se podrán establecer límites inferiores y superiores de cobro que sean objetivos y no discriminatorios.
Además, Transbank podrá participar en licitaciones de entidades públicas con ofertas competitivas para financiar sus costos variables, y en el caso de los servicios a la Tesorería General de la República y el Servicio de Impuestos Internos, se podrá convenir una remuneración a través de floating, lo que en la práctica significa que su servicio es remunerado al menos al nivel de sus costos medios variables.
El nuevo esquema tarifario, en dos fases
El nuevo esquema tarifario de Transbank se aplicará en dos fases: una primera etapa con regulación estricta y una segunda fase con desregulación condicionada a la evolución del mercado.
Durante la primera etapa, Transbank deberá aplicar un margen adquirente regulado, que se calculará con base en costos auditados y diferenciados por tipo de actor en la cadena de pagos. Este margen estará compuesto por dos elementos:
- Cobro a los comercios: La tarifa incluirá un monto fijo por transacción y un porcentaje sobre el valor de cada venta. Estos valores no podrán superar los costos económicos auditados de la empresa y serán revisados periódicamente.
- Cobro a los Proveedores de Servicios de Pago (PSP) y recaudadores: Se aplicará una tarifa diferenciada, con un costo fijo por cada transacción procesada y un porcentaje ajustado al tipo de servicio prestado.
La resolución del TDLC exige que las tarifas sean públicas y predecibles para los comercios. En caso de modificaciones, Transbank deberá presentar estudios que justifiquen los cambios y someterlos a evaluación por parte de un panel de expertos o la Fiscalía Nacional Económica (FNE).

La segunda fase del nuevo sistema tarifario contempla la liberalización del margen adquirente, permitiendo a Transbank ajustar sus tarifas sin restricciones regulatorias. Sin embargo, esta desregulación no será automática y dependerá de la evolución del mercado.
El TDLC estableció que la liberación del margen adquirente solo se permitirá si se cumplen las siguientes condiciones:
- Transbank debe reducir su participación en el mercado de procesamiento adquirente a menos del 50% durante al menos seis meses consecutivos.
- La FNE deberá verificar que existe una competencia efectiva en el sector y que la eliminación de la regulación no generará distorsiones o abusos en el cobro a los comercios.
Si estas condiciones no se cumplen, la regulación del margen adquirente continuará aplicándose sin modificaciones.
Reglas sobre el margen adquirente
El margen adquirente es el porcentaje que Transbank cobra por cada transacción procesada. Bajo el nuevo sistema, su aplicación se dividirá en tres tipos de tarifas:
- Tarifa fija por transacción: Un monto determinado que se cobra en cada pago con tarjeta.
- Tarifa variable sobre el valor de la transacción: Un porcentaje aplicado al monto de la venta, ajustado según el tipo de comercio y el riesgo de la operación.
- Tarifa mixta: Una combinación de las dos anteriores, donde Transbank podrá aplicar una tarifa fija reducida junto con un porcentaje menor sobre la venta.
El TDLC resolvió que este margen deberá "ser público, motivado, objetivo, razonable y de general aplicación", evitando diferencias arbitrarias entre comercios y buscando asegurar un nivel de transparencia en la fijación de tarifas. Además, las tarifas de Transbank para PSP y otros operadores podrán igualarse en ciertos casos, siempre que esta práctica no genere discriminaciones que perjudiquen a determinados actores del mercado.
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