El sábado 7 de septiembre se vivirá el regreso del horario de verano a Chile. Con este cambio, a las 23:59 horas los relojes del país tendrán que adelantarse en una hora, quedando las 01:00 como el nuevo horario.
La modificación horaria implicará "una hora menos de sueño" en la primera noche y probablemente existirá la sensación de que el día pasó rápido. Con la nueva hora el atardecer se retrasará y por ende se podrá disfrutar la luz natural por más tiempo durante las tardes.
Este nuevo cambio de hora se debe efectuar en todo Chile, menos en la región de Magallanes y la Antártica, donde se mantienen todo el año con el huso horario GMT-3. Mientras que en la Isla de Pascua e Isla Salas y Gómez se deberá adelantar 60 minutos, pero a las 22:00 horas (hora local).
Los celulares y computadores tienen ajustes de hora automáticos. A pesar de esto, se recomienda que puedas chequear tu configuración antes de la modificación horaria o revisar la hora oficial pasada la medianoche.
¿Qué efectos tiene el cambio de hora en las personas?
El cambio de hora suele tener algunos cambios de rutina y hábito en las personas. Dentro de los problemas que puede presentar es la falta de concentración y problemas para conciliar el sueño en los primeros días tras la modificación.
Además, algunas personas pueden presentar cansancio e irritabilidad. Estos y los otros inconvenientes afecta de mayor forma a los niños, personas mayores y aquellas personas que tienen trastornos del sueño.
Con el cambio de hora las personas pueden dormir mal y por ende acarrear otras consecuencias negativas. Parte de estas consecuencias son la fatiga, malestar general, dificultad de concentración, alteraciones de rendimiento, falta de atención, dolores de cabeza, ansiedad, entre otros.
“Las personas adultas deberían dormir entre 7 y 9 horas, según lo que demande su propio cuerpo. Este tiempo depende de distintos factores, entre ellos, la edad, estado de salud, actividad física, entre otros. No todas las personas necesitan las mismas horas de descanso, por lo que intenta ajustar tu rutina a tus necesidades específicas”, señaló Rocío Amaya, psicóloga de la Mutual de Seguridad.
Para mejorar la higiene del sueño, las personas deberían:
- Mantener una rutina cada vez que vaya a dormir. Dentro de esta rutina se puede incorporar escuchar música tranquila, darse una ducha tibia y más.
- Tener el lugar de descanso limpio, fresco y cómodo.
- Apagar el computador o la televisión temprano. Además, se debería desconectar de smartphone o colocarlo en el modo "luz cálida".
- Evitar las siestas prolongadas y hacer actividad física a última hora del día.
- Trata de no automedicarte. Por lo que si tienes problemas para dormir, es mejor visitar a un especialistas.