¿En qué fijarse al momento de contratar un seguro automotriz?

Seguro automotriz

Al momento de considerar contratar un seguro automotriz, hay una serie de recomendaciones que debes considerar para escoger la póliza más adecuada. El precio de la prima mensual, el deducible asociado, las coberturas y las asistencias incluidas son elementos a tener en cuenta.

Recordemos que en marzo habitualmente todos los automovilistas deben comprar el Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP) para sus vehículos. Esta póliza solo cubre gastos en salud de ocupantes del vehículo y terceros afectados, además de invalidez o muerte.

Por este motivo, el seguro automotriz es un producto mucho más amplio, ya que entrega cobertura por daños, robos y responsabilidad civil, además de una serie de asistencias que apoyan a los conductores ante alguna eventualidad.

Óscar Encina, subgerente de Ecommerce de HDI Seguros, explica que “existen diversos factores que influyen en el valor final del seguro automotriz como, por ejemplo, la marca del vehículo, el modelo, el año, las coberturas que seleccione el cliente, si el seguro cuenta o no con deducible, si se tiene o no la opción de auto de reemplazo, entre otras“.

Conceptos básicos del seguro automotriz

Prima: Es lo que deberás pagar por tu seguro. Este monto podría variar de acuerdo con las características y coberturas que elegiste. En la mayoría de las aseguradoras se debe pagar de forma mensual o anual, normalmente bajo algún pago automático a una cuenta bancaria o tarjeta de crédito.

Deducible: Es un monto que deberás pagar si tu auto sufre algún daño y decides hacer uso del seguro. De este modo, el seguro cubrirá cualquier daño que supere el valor del deducible que se pactó, el cual generalmente está establecido en UF. Por ejemplo, 0 UF de deducible significa que no tendrás que pagar nada en caso de que debas llevar tu vehículo al taller luego de un accidente. En cambio, si el seguro se contrató con un deducible de 5 UF, al momento de un siniestro deberás pagar dicha cifra y la aseguradora asumirá el resto de la reparación.

Pérdida total: Se declara cuando el costo de reparación de tu vehículo es más alto que un determinado porcentaje del valor comercial de este. También se aplica cuando el automóvil es robado y no es encontrado luego de una cierta cantidad de días.

Responsabilidad civil: Evita que debas responder personalmente cuando provocas daños a un tercero al manejar. De este modo, se resguarda tu patrimonio en caso de que generes un accidente. Por ejemplo, es muy común hacer uso de esta cobertura para la reparación del auto afectado o atención de salud de heridos que iban como pasajeros en el otro vehículo. Se divide en daños emergentes, morales y lucro cesante, y en algunas aseguradoras se ofrece un monto para cada tipo y en otras te dan un monto combinado de cobertura.

Lo que debes observar al contratar

Un par de consejos que debes tener en cuenta al momento de contratar un seguro automotriz:

  • Si el vehículo es nuevo: Antes de retirarlo con la automotora, lo ideal es haber efectuado la contratación del seguro automotriz. No solamente saldrás con cobertura ante un accidente en sus primeros días de uso, sino también te evitarás realizar la inspección. Tienes hasta 48 horas desde la fecha de emisión de la factura o guía de despacho para hacerlo, de lo contrario se considerará como vehículo usado para efectos de la contratación.
  • Taller de marca: Fíjate si la aseguradora te ofrece la opción de reparación en un taller de marca en caso de que tu vehículo sea nuevo. En muchos casos, este periodo corresponde a un año, lo que te permite acceder a una reparación de excelente estándar. No olvides mantener al día la garantía de tu vehículo, con sus respectivas mantenciones, para tener este beneficio.
  • La cobertura de responsabilidad civil: Recordemos que en caso de que te veas involucrado en un accidente y causes daños a otras personas, será necesario contar con esta cobertura. El monto escogido es importante, ya que determina el máximo que cubrirá tu seguro si es que afectas a terceros. Entre ellos, están considerados los daños a bienes muebles o inmuebles (daños materiales), indemnizaciuones a terceros por incapacidad para trabajar (lucro cesante), o daños emocionales o sicológicos que haya generado el accidente (daño moral). Si bien una cobertura de 1.000 UF cubre los daños más frecuentes, si el siniestro genera pérdida total de otro vehículo podría no ser suficiente.

Coberturas y asistencias

Estas son algunas de las coberturas que entrega habitualmente un seguro automotriz:

  • Daños por algún accidente en el que se vea involucrado el vehículo.
  • Responsabilidad civil por daño emergente, daño moral y lucro cesante.
  • Reembolso de gastos médicos.
  • Robo de accesorios.
  • Protección vehicular en caso de terrorismo o huelga.
  • Protección vehicular en caso de daños por actos maliciosos.
  • Protección vehicular en caso de sismo, granizos o riesgos de la naturaleza.

Junto con las coberturas que te entrega un seguro automotriz, también se cuenta con una serie de asistencias que te pueden dar una mano si te encuentras en una situación complicada.

Por ejemplo, se puede contar con reparación in situ. Esta asistencia consiste en recibir ayuda mecánica para poder reparar de emergencia tu vehículo para poder continuar con el viaje que estés realizando. También está el remolque o transporte de tu auto, en el caso de que el vehículo asegurado no pueda circular por sufrir algún accidente o avería.

Otra importante asistencia con la que puedes contar, es la defensa jurídica. Esta se entrega hasta obtener la libertad definitiva o provisional, en caso de que el beneficiario fuere detenido por la eventual responsabilidad civil o penal que le puede corresponder en un accidente de tránsito en que haya participado el vehículo asegurado.