Imacec supera las expectativas: Creció de 14,3% en noviembre

Economía

El Banco Central informó durante esta mañana que el crecimiento de la economía chilena fue de un 14,3% durante noviembre de 2021. Esta cifra superó las expectativas generales y encadenó el octavo mes consecutivo de alzas de dos dígitos del Imacec.

Desde Bloomberg y Santander anticipaban que el crecimiento de la cifra estaría ubicada en 12,9% y 13,0% respectivamente. Además de superar las expectativas, el crecimiento en relación con noviembre del año pasado arrojó el mayor registro para un penúltimo mes del año desde 1986. En tanto, la serie desestacionalizada aumentó 0,3% respecto del mes precedente y 13,3% en doce meses.

Desde Scotiabank, anticipan que el alza de dos dígitos se mantendrá, al mencionar que “en efecto, la baja base de comparación de diciembre en conjunto con una notable aceleración en comercio el último mes del año, nos hacen anticipar un crecimiento del Imacec de diciembre no inferior a 10% año a año (-0,3% m/m), lo que preliminarmente dejaría el crecimiento del PIB 2021 en, o sobre, la parte alta del rango previo”.

Ricardo Consiglio, economista jefe de Zurich, anticipó que “pese a estos buenos resultados, la economía continúa mostrando señales de desaceleración, con el indicador mensual mostrando un crecimiento de 0,3%, por debajo del 0,9% del mes anterior (…) esperamos que la desaceleración continúe en el primer trimestre de 2022 y para 2022 esperamos una fuerte desaceleración en el crecimiento económico, el que esperamos se encuentre en el rango 1,5% y 2%”.

Análisis del Imacec por actividad

En el análisis por actividad entregado por el Banco Central, la producción de bienes aumentó en 3,3%. Esto se explica por la agrupación resto de bienes, que creció 5,0%, asociado al desempeño de la construcción, y por la industria manufacturera que aumentó 5,8%. Por su parte, la minería registró una caída de 0,3%.

En términos desestacionalizados, la producción de bienes cayó 1,0% respecto del mes anterior. Esto debido a la caída de la industria manufacturera y de la minería.

En tanto el comercio, la actividad creció un 16,7%, impulsada por las ventas minoristas de supermercados y vestuario, calzado y equipamiento doméstico, y las ventas mayoristas de enseres domésticos. En tanto a las cifras desestacionalizadas, estas muestran una caída de 0,8% respecto del mes precedente.

Los servicios crecieron 20,0%, resultado explicado principalmente por el desempeño de los servicios personales, en particular de educación y salud. En menor medida, los servicios empresariales, los restaurantes y hoteles y el transporte también contribuyeron al resultado.

Acorde con cifras ajustadas por estacionalidad, las actividades de servicios crecieron 1,8% respecto del mes anterior.

Vittorio Peretti, economista de Banco Itaú, comentó que “como ha sido la tónica durante este año, la economía vuelve a sorprender creciendo por encima de las expectativas. Destaca el dinamismo de los servicios, lo cual es consistente con una economía que aún experimenta los efectos de amplios estímulos macroeconómicos y retiros de ahorros previsionales, sin restricciones relevantes a la movilidad”.

La visión de los expertos sobre las cifras

Desde el equipo de Estudios de Banco Santander indican que “todo parece indicar que, a pesar de las sorpresas en ciertos sectores, se comienza a producir el necesario ajuste macroeconómico, luego del sobrecalentamiento con el que la economía cerraría 2021”.

“Al cierre de este informe, la lectura del IMCE de diciembre experimentó un nuevo retroceso (-2,5 puntos) hasta 46,5, ubicando las expectativas empresariales ya en terreno de pesimismo”, agregaron desde la entidad financiera.

El economista de Banco Itaú, recalcó sobre el Imacec que “mantenemos nuestra proyección de un crecimiento en torno a 12% para este año, pero con una fuerte desaceleración el próximo hacia 1,8%, todo lo cual implica un menor avance de la actividad hacia el final del 2021. El extraordinario dinamismo de la actividad que estamos observando es insostenible en el tiempo, y calibrar el ciclo económico a tasas más normales de expansión será desafiante”. 

Por su parte, desde Scotiabank concluyeron que “a nivel sectorial, se observan señales de agotamiento en la mayoría de los sectores. Con esto, dentro de nuestro escenario base consideramos que los primeros meses de 2022 deberían venir con registros desestacionalizados negativos m/m, impulsados principalmente por la desaceleración de comercio.

El economista jefe de Zurich, Ricardo Consiglio, recalcó que “el exceso de liquidez de los retiros de los fondos de pensiones comenzaría a reducirse, lo que junto al término del IFE en diciembre, la contracción efectiva del gasto fiscal, así como al alto efecto base impulsarán a una contribución muy baja del consumo a la actividad económica y en donde la incertidumbre local no permitiría un despegue de la inversión. Asimismo, el endurecimiento de las condiciones financieras también afectaría negativamente al crecimiento económico en 2022”.

Contenidos relacionados