El desempleo continúa siendo uno de los principales desafíos del mercado laboral chileno, especialmente entre quienes cuentan con enseñanza media completa como máximo nivel educativo.
Sin embargo, las cifras muestran diferencias importantes según la modalidad de estudios cursada, de acuerdo con un informe del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC UDP).
Según el estudio, durante el trimestre junio-agosto de 2026, la tasa de desempleo entre quienes completaron la enseñanza media técnico-profesional llegó al 10,2%, mientras que entre los egresados científico-humanistas alcanzó el 11,8%.
Los investigadores advierten que esta diferencia no es reciente. De hecho, el informe señala que la mayor desocupación entre los científico-humanistas "no es algo puntual", sino una tendencia que se ha mantenido a lo largo del tiempo.
Desempleo crece y acorta la ventaja de los técnico-profesionales
Pese a esta diferencia, el desempleo aumentó entre ambos grupos durante el último año, aunque con mayor intensidad entre los egresados técnico-profesionales.
En este segmento, la tasa de desocupación pasó del 8,4% al 10,2%, lo que representa un incremento de 1,8 puntos porcentuales. En contraste, entre los científico-humanistas subió del 10,5% al 11,8%, equivalente a 1,3 puntos porcentuales.

En términos absolutos, el número de desempleados con formación técnico-profesional aumentó de 88.001 a 105.781 personas. Entre los científico-humanistas, en tanto, pasó de 330.967 a 374.123.
Las diferencias también se extienden a la calidad del empleo. El OCEC UDP sostiene que los egresados técnico-profesionales presentan una menor tasa de ocupación informal que quienes completaron la enseñanza científico-humanista, una ventaja que se observa de manera persistente en las cifras.
Otro indicador es el subempleo por insuficiencia de horas, que considera a personas que trabajan jornadas parciales involuntariamente y desean trabajar más tiempo.
En este ámbito, el 7,3% de los ocupados técnico-profesionales se encontraba en esa situación, frente al 8,1% de los científico-humanistas.
El estudio concluye que la formación técnico-profesional mantiene mejores indicadores relativos de desempleo e informalidad, aunque no ha quedado al margen del deterioro reciente del mercado laboral.
Aprender trabajando: la apuesta para reducir el desempleo juvenil
El informe también aborda la formación dual, modalidad que combina clases en establecimientos educacionales con aprendizaje práctico en empresas.
Según los investigadores, la evidencia internacional muestra que esta modalidad "se asocia a mejores resultados laborales" que la formación desarrollada principalmente en salas de clases.

No obstante, en Chile mantiene una cobertura limitada. En 2025, apenas el 11,1% de los estudiantes técnico-profesionales participaba en formación dual, equivalente al 3,9% del total de alumnos de tercero y cuarto medio.
Ante este escenario, el OCEC UDP considera que existe espacio para mejorar los resultados laborales de la educación técnico-profesional mediante una mayor participación de la formación dual.
Entre sus propuestas destacan fortalecer la vinculación con las empresas, mejorar la preparación de docentes y tutores, y generar incentivos para ampliar las oportunidades de aprendizaje práctico.
El desafío cobra relevancia considerando que la participación de la enseñanza técnico-profesional en la matrícula de tercero y cuarto medio cayó del 41% en 2014 al 34,8% en 2025, pese a sus mejores indicadores relativos de desempleo e informalidad.
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