Los cambios a la Ley de Fraudes que contempla la Reforma al Mercado de Capitales (MK4) abrieron un debate sobre cuánto de la responsabilidad por una operación fraudulenta debe recaer en los bancos y cuánto en los usuarios.
El proyecto propone, entre otras medidas, cambiar de culpa grave a culpa leve el estándar para atribuir responsabilidad al consumidor que desconoce una operación, establecer reglas para transacciones realizadas con autenticación reforzada y permitir nuevamente determinados seguros asociados a fraudes.
Para la economista Solange Berstein, expresidenta de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y actual académica de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), cualquier modificación debe considerar los incentivos que genera para las instituciones financieras y los usuarios.
"El tema de la responsabilidad está en el corazón de lo que se está proponiendo hoy día cambiar, a través del proyecto de ley de MK4. Cambia justamente el peso de esa responsabilidad", señaló en conversación con Chócale.
A su juicio, el sistema debe mantener obligaciones para ambas partes. "Al final del día es compartida y hay que lograr que, cualquiera que sea el arreglo final, esas responsabilidades lleven a que los incentivos permanezcan en términos tanto de los emisores para adoptar todos los resguardos necesarios, como también de las personas", señaló.
Berstein destacó que, si bien la CMF ya estableció estándares de seguridad para las transacciones, la evolución de los mecanismos de fraude obliga a revisar estas medidas de manera permanente.

"Esto es un problema dinámico. La innovación no solamente está en términos de generar nuevos y mejores productos, sino que también las formas en las cuales eventualmente las personas están siendo vulnerables", afirmó.
El rol de los seguros contra fraudes
El proyecto también plantea eliminar la prohibición vigente para contratar determinados seguros asociados a riesgos que actualmente corresponden al emisor. Una medida cuestionada por organizaciones de consumidores, pero que la académica considera que podría tener espacio bajo ciertas condiciones.
“Los seguros cumplen un rol en el sistema financiero en general. Cuando piensa en un seguro, está pensando en tener una cobertura que le dé tranquilidad. Por lo tanto, en el caso de fraude, uno pensaría que podrían tener un rol”, sostuvo.
Sin embargo, advirtió que permitir estas pólizas no debería significar que los bancos dejen de responder por sus obligaciones de seguridad.
“No se trata de que los emisores liberen completamente sus responsabilidades de tener los estándares de seguridad apropiados o de ofrecer esos estándares a sus clientes”, indicó.
Normativa que se adapte a los cambios
Frente a la discusión sobre retirar o modificar algunos de los cambios propuestos por el MK4, Berstein planteó que la evaluación debe considerar también cómo funciona la normativa en la práctica y cómo puede adaptarse a nuevos escenarios.
“Hoy día, como decía, el principal cambio está en el tema de responsabilidad y yo creo que ahí es complejo y hay pros y contras en ambas direcciones”, afirmó.

En ese escenario, también apuntó a factores que exceden el contenido de la ley, como la educación financiera y la capacidad de adaptación del sistema.
“Esto es un problema y hay responsabilidades que tenemos que asumir y que los costos pueden ser muy altos. Entonces, el estar preparado para ello, yo creo que es algo que se ve poco”, señaló.
La economista vinculó este desafío con el avance de las finanzas abiertas y un sistema financiero que permite realizar cada vez más operaciones de manera digital.
“Este nuevo ecosistema del cual vamos a participar requiere de personas que están más empoderadas. Las personas tienen más capacidad, tienen mejor acceso, pero al mismo tiempo van a tener que tener mayor conciencia de los riesgos a los cuales están expuestas”, concluyó.
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