Chócale en Lima, Perú El turismo en Perú recuperó cerca del 78% de los visitantes que recibía antes de la pandemia, según Pier Paolo Spigno Morey, gerente general del hotel INNSiDE Lima Miraflores. El ejecutivo dijo a Chócale que aún falta para igualar los niveles de 2019 y advirtió que la tarifa de transferencia internacional (TUUA) podría restarle competitividad a Lima.
El hotel cumple ocho años de operación y pertenece a la marca lifestyle INNSiDE de Meliá, que reúne 48 propiedades en el mundo. Fue el primero de esta línea en la región, el que poco tiempo después vivió el impacto del Covid-19. Pese a todo, siempre mantuvo su operación.
Pero los viajeros han cambiado. Spigno explicó que el visitante actual gasta más y se queda más días, por lo que el ingreso del turista promedio ha subido al menos al ritmo de la inflación.
Hoy el recinto registra una ocupación cercana a 70% en días de semana y de hasta 100% los fines de semana. Antes, los fines de semana tenían menor ocupación, pero ahora son los más altos.
Spigno atribuyó el cambio a la mezcla de turismo corporativo y de ocio, que Meliá llama leisure. Los huéspedes trabajan en días hábiles en el área de cowork o en la habitación, y luego salen a recorrer la ciudad o reciben amigos en el rooftop del hotel.
Los turistas provienen de diversos países, donde destacan Estados Unidos, Colombia y Chile, además de España, gracias al vínculo con la cadena Meliá. También hay mucho visitante local, sobre todo los fines de semana.
La TUUA de transferencia, un freno para la conectividad y el turismo
Spigno valoró la colaboración público-privada para promover al país en el extranjero y mencionó el desarrollo de circuitos por región -costa, sierra y selva-, destacando que la imagen de estabilidad hacia afuera y la mejora de los accesos ayudan a atraer visitantes.
Sin embargo, mientras por un lado existen iniciativas para de impulso a la actividad turística, por otro lado se implementan políticas que apuntan en la línea contraria, como la Tarifa Unificada de Uso de Aeropuerto, conocida como TUUA, que está próxima a cumplir un año desde su implementación y que ha provocado una disminución de frecuencias aéreas e incluso el cierre de rutas.
Se trata de una tasa que determinó el concesionario Lima Airport Partners (LAP), que aplica a las conexiones o escalas internacionales que realizan los viajeros en el aeropuerto Jorge Chávez, lo que ha impactado enormemente las operaciones de aerolíneas como LATAM y SKY.
Para el ejecutivo, el cobro golpea a una ciudad que funciona como centro de llegada de los vuelos internacionales hacia Cusco, Arequipa, el norte y la selva.

"Este tema representa un desafío para la competitividad turística del Perú, ya que encarece las conexiones aéreas y podría restarle atractivo a Lima frente a otros hubs regionales, como Bogotá y Panamá. Según AETAI, el impacto económico potencial de esta tarifa podría superar los US$1.200 millones anuales", afirmó Spigno.
"Esta situación nos invita a mirar el turismo de manera integral: la conectividad aérea es clave para atraer visitantes internacionales, impulsar el turismo receptivo y generar oportunidades para toda la cadena turística, incluida la industria hotelera", agregó.
"Lima no es una ciudad de tres días":
Spigno recomendó alargar las estadías, porque a su juicio "Lima no es una ciudad de tres días". Según su experiencia, la capital requiere cuatro o cinco noches para recorrer Miraflores, la vida nocturna de Barranco y el centro histórico, donde -dijo- hay unos 2.000 inmuebles en restauración.
El INNSiDE Lima Miraflores, ubicado en el centro de Miraflores a muy pocas cuadras del Parque Kennedy, cuenta con el restaurante 352 Gastrobar y con el Cataleya Rooftop Bar, junto a una piscina en el décimo piso.
En materia de innovación y sostenibilidad, el hotel renovó su política pet friendly para hacerla más abierta. Spigno sostuvo que INNSiDE es una marca libre de plásticos y que el recinto busca sumarse a un proyecto de paneles solares para reducir su huella de carbono. También apunta a disminuir su huella hídrica.
Además del INNSiDE de Miraflores, el grupo hotelero cuenta con un hotel Meliá ubicado en el exclusivo barrio de San Isidro y el Hotel Cusco La Paccha Affiliated by Meliá.
"Combinar Lima y Cusco permite descubrir dos expresiones diferentes y complementarias de Perú. Lima entrega una experiencia urbana, gastronómica y creativa, mientras Cusco invita a relacionarse con la historia, el paisaje y la cultura andina desde otro ritmo. La conexión deja de ser una escala y se transforma en parte del viaje", señaló Spigno.
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