Señor Director:
A veces copiar no es tan malo, siempre que copiemos lo bueno.
Recientemente, un jurado en Estados Unidos declaró a Meta y YouTube culpables de generar adicción en menores de edad y de diseñar sus plataformas con mecanismos para lograr este objetivo. No sólo reconoce la responsabilidad de las grandes tecnológicas, sino que instala un precedente primordial, esto es, la protección de niños y adolescentes debe estar por sobre cualquier interés comercial.
La mencionada resolución judicial marca un punto de inflexión, ya que no sólo se trata de acciones legalizadas, sino de acciones que tienen que ver directamente con la ética. Los jueces han comenzado a entender que el uso desregulado de plataformas digitales puede tener consecuencias graves en la salud mental de los menores, configurando un problema de salud pública.
En nuestro país esta realidad no es ajena. Nuestro estudio “Pantallas que atrapan, una radiografía del juego en línea en Chile”, evidencia cifras preocupantes respecto del uso intensivo y muchas veces descontrolado de plataformas digitales por parte de niños y jóvenes.
Estamos frente a una generación expuesta a entornos diseñados para maximizar su permanencia en estas plataformas, muchas veces sin tener las herramientas ni la conciencia del daño potencial que representan. En este sentido, este fallo internacional debiera invitarnos a reflexionar con urgencia; nuestro país no puede quedarse atrás. Es fundamental avanzar hacia una regulación moderna que aborde estos riesgos, estableciendo estándares claros de protección, transparencia y responsabilidad efectiva de las plataformas digitales.
Hoy tenemos una tremenda oportunidad y, por cierto, la responsabilidad de anticiparnos protegiendo a nuestras futuras generaciones antes de que el problema escale más aún.
Angela Carmona Alba
Presidenta
Corporación de Juego Responsable