El desafío de transformar la investigación científica en empresas globales, atraer capital y coordinar al Estado, las universidades y el sector privado marcó el debate del panel central del encuentro Innovación & Futuro: Emprendimiento, inversión y política pública para escalar I+D+i desde Chile, organizado por el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC).
En la conversación participaron la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao; el rector de la Pontificia Universidad Católica, Juan Carlos de la Llera; el cofundador y CEO de Ceibo, Cristóbal Undurraga; el cofundador y CEO de Kayyak Ventures, Andrés Pesce; y el cofundador de Emprende Tu Mente, Daniel Daccarett, quien actuó como moderador.
Lincolao destacó que el país ya cuenta con una base relevante en ciencia y emprendimiento, aunque aún enfrenta dificultades para proyectar esos avances hacia el exterior.
“Chile yo no lo veo con presencia, por ejemplo, en ferias tecnológicas internacionales o en algunos comités globales. Chile tiene todo para competir, pero hay que elevar lo que se hace con mucha más fuerza e internacionalizarlo”, afirmó.
Desde el mundo académico, de la Llera apuntó a problemas estructurales que frenan el desarrollo del ecosistema de innovación. Uno de ellos —señaló— es la ausencia de una estrategia nacional que priorice el conocimiento como motor de crecimiento.
“Lo primero, una estrategia país que no existe. Y que nunca ha puesto el conocimiento y la ciencia como algo prioritario”, sostuvo. A su juicio, Chile invierte poco en investigación. “La inversión que tenemos hoy día del 0,4% del PIB está demasiado lejos de lo que es la OCDE”.

Falta de confianza para asumir riesgos
La mirada desde el emprendimiento la aportó Undurraga, quien dirige la startup Ceibo. El ejecutivo indicó que parte del problema es cultural y radica en la falta de confianza para asumir riesgos.
“Quizás la barrera más grande que tenemos es interna y de creernos el cuento”, afirmó. No obstante, también identificó trabas administrativas que dificultan probar nuevas tecnologías. “Todo el sistema burocrático para hacer pruebas (...) no llegas a tener la oportunidad de fallar”, explicó.
En esta línea, Andrés Pesce enfatizó que el ecosistema necesita movilizar más capital privado para financiar proyectos innovadores y asumir esos riesgos. A su juicio, el desarrollo de nuevas empresas tecnológicas requiere financiamiento flexible y de largo plazo.
“Chile no tiene ni una posibilidad de dar el próximo paso en el desarrollo social y ambiental si no es con innovación, con productividad, con generación de empleo de calidad”, afirmó.
Pesce agregó que este tipo de financiamiento cumple un rol clave al permitir que los emprendedores experimenten y escalen soluciones tecnológicas. “El capital de riesgo le permite a los emprendedores probar con los recursos adecuados. Y si falla, puede reciclar ese intento fallido de manera sana y si funciona, poder escalar ese negocio”, explicó.
Rol del Estado en la adopción de la tecnología
El fundador de Ceibo también cuestionó la baja adopción de nuevas tecnologías por parte de instituciones públicas y grandes empresas. Según explicó, muchos emprendedores no buscan únicamente financiamiento, sino clientes que validen sus soluciones. “Al final lo que uno quiere no es que te pongan plata, es que te compren”, sostuvo.

La ministra Lincolao también planteó que el Estado puede jugar un rol más activo en la adopción de tecnología, especialmente reduciendo burocracia y facilitando pilotos con startups.
“El ministerio tiene la oportunidad de ayudar a los otros ministerios a ser mucho menos burocráticos (…) y simplificar procesos que hoy dificultan el trabajo de investigadores y emprendedores”, indicó.
Además, aseguró que buscará que el sector público compre más soluciones tecnológicas desarrolladas en el país. “Voy a tomar todos los riesgos que pueda dentro del contexto legal, con la menor burocracia posible, para que los emprendedores de Chile y las compañías creadas en Chile sean compradas por el gobierno chileno”, afirmó.
Pese a las brechas identificadas, los panelistas coincidieron en que el país cuenta con condiciones para fortalecer su ecosistema de innovación si logra coordinar mejor a sus actores y aumentar la escala de inversión.
“Lo que este país necesita es superar la fragmentación”, concluyó De la Llera. “Cuando cada uno intenta resolver los problemas por su cuenta, solo conduce a la irrelevancia”.
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