Pagos masivos más rápidos y transferencias en dólares: Los próximos planes del CCA

En entrevista con Chócale, Américo Becerra, gerente general del Centro de Compensación Automatizado (CCA), adelantó los proyectos para acelerar los abonos masivos, avanzar en pagos QR interoperables y habilitar transferencias electrónicas en dólares.
Américo Becerra, gerente general del Centro de Compensación Automatizado (CCA)
Américo Becerra, gerente general del Centro de Compensación Automatizado (CCA)

El sistema de transferencias electrónicas en Chile se sostiene sobre una infraestructura que opera a gran escala y sin pausas.

Durante 2025, el país superó los 1.800 millones de transacciones, con jornadas que concentraron más de 9 millones de operaciones. Incluso, el mes pasado, entre las 00:00 y las 06:00, se registraron más de 400 mil transferencias, lo que involucró a un universo superior a 800 mil personas. Todo esto, sin considerar los movimientos entre clientes de una misma institución bancaria o entidad financiera.

Este engranaje tiene como eje al Centro de Compensación Automatizado (CCA), que permite interconectar a todos los bancos y a la mayoría de los emisores de prepago. La empresa es una sociedad de apoyo al giro bancario de propiedad de Banco de Chile, Santander y Bci, en partes iguales.

"Chile tiene una ventaja competitiva que otros no tienen: una carretera muy potente y sólida que permite ese nivel de transacciones", planteó Américo Becerra, gerente general del CCA, en entrevista exclusiva con Chócale.

Desde esa base, el CCA trabaja en una agenda de modernización que contempla pagos con QR interoperables, avances en transferencias persona a empresa (P2M) y actualizaciones al modelo de abonos masivos, que actualmente opera en modalidad batch, con procesamiento nocturno.

El objetivo, según explicó Becerra, apunta a reducir los tiempos sin llegar a la operación inmediata. “La idea es que, no estando en línea, sean un poquito más instantáneos. En línea hoy día el riesgo de fraude es muy alto”, señaló.

TEF en dólares y pagos cross-border

Uno de los proyectos que genera mayor expectativa en el mercado es la implementación de transferencias electrónicas de fondos (TEF) en dólares.

El crecimiento de las cuentas en moneda extranjera presiona por soluciones más simples y seguras para mover esos recursos entre bancos. Para el ejecutivo, el desafío no está en la relación con el cliente, sino en la compensación y liquidación entre las instituciones.

Uno de los proyectos del CCA es la futura implementación de transferencias electrónicas (TEF) en dólares entre bancos.

En términos regulatorios, lo ve viable. "La factibilidad es muy alta. En el modelo de transferencias electrónicas en línea hay dos aspectos: la relación entre los bancos y emisores con sus clientes, y cómo compenso y liquido esa transacción. Estamos revisando un modelo que sea robusto". Respecto de los plazos, el avance se da sin apuros. “No está con prisa, pero tampoco con pausa. Es una cosa que se ve venir”, agregó.

Las iniciativas se extienden a los pagos cross-border, un terreno donde Chile observa experiencias de otros mercados antes de adoptar definiciones. Becerra mencionó esquemas como Nexus Global Payments (NGP) en Asia, aunque advirtió que se trata de desarrollos exigentes y de largo aliento.

"Es más complejo, pero también estamos haciendo análisis, mirando números y experiencias internacionales. Hoy en día las experiencias son más de empresa que de ecosistema. Y para que esto resulte, tiene que haber un ecosistema de acuerdo. Es un sueño de largo plazo", explicó.

En paralelo, el ejecutivo se refirió a la existencia de nuevas cámaras de pago de bajo valor y la entrada de nuevos actores que buscan replicar modelos como PIX, el sistema brasileño de pagos instantáneos. Desde su rol, recordó que el CCA también opera como cámara de pago de tarjetas, específicamente para American Express, y que la coexistencia de más actores puede aportar valor si se resguardan ciertos principios.

Américo Becerra, gerente general del Centro de Compensación Automatizado (CCA)
Américo Becerra, gerente general del Centro de Compensación Automatizado (CCA)

“Con Shinkansen -porque la norma nos obliga- vamos a interoperar, pero tenemos que tener los debidos resguardos, porque hay que proteger el ecosistema. Más que a la institución es proteger al cliente final”, enfatizó.

A su juicio, el sistema chileno ya funciona con altos estándares, pese a que se ha instalado la idea de que existirían fricciones. “La fricción es la primera vez”, puntualizó, en alusión al trámite requerido para añadir los datos del destinatario. Una vez superado ese paso, la experiencia se vuelve fácil, rápida y transparente.

Experiencia de usuario y ciberseguridad

Becerra recordó que las transferencias electrónicas interbancarias operan desde 2008, pero recién en 2022 el Banco Central emitió la normativa para las cámaras de compensación. Ese cambio regulatorio obligó al CCA cumplir con nuevos requisitos para cubrir riesgos sistémicos, sin afectar la experiencia del cliente. “El objetivo de cualquier cámara de compensación es no impactar al cliente final ni poner en riesgo el sistema”, afirmó.

La experiencia internacional resulta clave. El gerente general recordó un fraude realizado en septiembre por más de US$130 millones en la red de PIX de Brasil que afectó a bancos y emisores. “Debemos aprender de otros países”, planteó.

"Con Shinkansen -porque la norma nos obliga- vamos a interoperar, pero tenemos que tener los debidos resguardos, porque hay que proteger el ecosistema"

Américo Becerra, gerente general del Centro de Compensación Automatizado (CCA)

La ciberseguridad aparece, en ese contexto, como uno de los ejes centrales de la estrategia del CCA. Para Becerra, los principales foco de riesgo se concentran en los proveedores, las amenazas internas y las brechas de terceros, que pueden derivar en filtraciones masivas de datos.

El ejecutivo recaló que la seguridad debe convivir con la continuidad operativa. “Porque otro secreto de las transferencias electrónicas es la disponibilidad”, dijo, y advirtió que cerrar excesivamente los sistemas puede afectar la operación cotidiana de personas y empresas. En Chile, las transferencias y los abonos masivos sostienen pagos de sueldos, pensiones, proveedores y beneficios sociales, por lo que una caída del sistema no es una alternativa viable.

Desde esa mirada, Becerra resume el rol del CCA como el de una infraestructura silenciosa, pero esencial. “El cliente de un banco o emisor de cuenta con provisión de fondos lo que quiere es mandarle la plata a otro. Eso es todo. Lo demás tenemos que arreglarlo entre nosotros”, concluyó.

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