Durante los días 6, 7 y 8 de octubre se llevará a cabo una nueva edición del Cyber Monday en Chile, evento que se ha consolidado como un hito del comercio electrónico nacional.
Durante esas jornadas, se concentran millones de transacciones en línea y, junto con ellas, también aumentan los intentos de fraude digital.
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“Estos días de descuentos masivos son una vitrina para el e-commerce, pero también una oportunidad para los atacantes. Las compañías deben garantizar que sus plataformas puedan soportar altos volúmenes de tráfico sin abrir brechas de seguridad", señaló Martín Lambertucci, CEO y cofundador de la empresa de ciberseguridad Insside.
"Una caída del sistema o una filtración de datos no solo afectan las ventas, también dañan la confianza del consumidor”, añadió.
Los fraudes más comunes: Phishing, links falsos y páginas clonadas
Entre los ataques más frecuentes destacan el phishing, que utiliza correos que imitan marcas conocidas para robar contraseñas o datos bancarios; la publicidad engañosa, que redirige a sitios falsos mediante anuncios en buscadores o redes sociales; y la clonación de páginas oficiales, que confunde al usuario al replicar la apariencia de comercios y bancos.
“El error más común es que los usuarios ingresen a ofertas a través de un link de publicidad o un correo. Lo recomendable es entrar siempre a la página oficial y buscar allí las promociones”, advierte Lambertucci.
Para protegerse, los consumidores deben comprar solo en sitios oficiales con protocolos de seguridad, verificar que la dirección incluya HTTPS y contenga el candado de seguridad y desconfiar de precios demasiado bajos.
También se recomienda usar medios de pago reconocidos, evitar redes WiFi públicas al realizar transacciones, revisar los movimientos bancarios después de cada compra, emplear contraseñas seguras y activar la autenticación en dos pasos.
El desafío para las empresas frente al alto tráfico
Las empresas, por su parte, deben preparar sus plataformas para enfrentar el alto tráfico con pruebas de estrés, mantener monitoreo en tiempo real de posibles ataques, actualizar sistemas con parches de seguridad y exigir autenticación de múltiples factores.
También resulta clave capacitar a los equipos de atención para detectar intentos de fraude y ensayar escenarios de ataque que refuercen la protección de sus canales digitales.
“La clave está en desconfiar de lo que parece demasiado fácil o demasiado barato. En ciberseguridad, la mejor defensa es la prevención”, concluye Lambertucci.