En marzo el gobierno promulgó la reforma previsional que modificará el sistema de pensiones chileno. La iniciativa contempla, entre otras medidas, el paso de los multifondos a un régimen de fondos generacionales, el aumento gradual de la cotización del empleador y la instalación del Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP).
Andrés García, gerente de Inversiones de AFP Cuprum, advirtió que el proceso exigirá ajustes graduales, pero también abrirá espacio para mejorar la rentabilidad futura de las pensiones.
“Uno de los cambios sustanciales será cómo se invierten los ahorros de los afiliados para su pensión. Hoy tenemos cinco multifondos y pasaremos a un modelo con los fondos generacionales, donde las personas se dividen por edad y se mantienen en estos cohortes a lo largo de su vida”, explicó García en un nuevo capítulo de Chócale Live.
Según detalló, la estrategia de inversión irá cambiando en el tiempo, adaptándose al ciclo de vida de los afiliados y a variables demográficas.
En este sentido, el ejecutivo precisó que aún no está definido el número exacto de fondos ni su segmentación, pero adelantó que la experiencia internacional demuestra que este esquema permite carteras más eficientes y con mejores resultados financieros.
“La oportunidad que tenemos con los fondos generacionales es la de mejorar la rentabilidad de los fondos, porque va a haber una mirada de largo plazo y menor necesidad de liquidez, lo que permite construir portafolios con objetivo común y maximizar la tasa de reemplazo”, afirmó.
Cotización adicional del empleador
García también detalló que la reforma incluye un aumento gradual en la cotización del empleador, la cual debe incrementarse en un 1% a partir de este mes.
De ese porcentaje, un 0,1% se destina a la cuenta de capitalización individual, mientras que el 0,9% restante se asigna al Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS). “Esto es un proceso que va a ser largo y gradual, pero ya es una realidad”, comentó, subrayando que este ajuste continuará hasta alcanzar el 4,5% en 2033.

También señaló que el Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP), liderado por Enrique Marshall, jugará un papel fundamental en la gestión de estos nuevos recursos.
“El FAPP tiene dos grandes roles. Primero administrar el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia, y administrar los ahorros de estas cotizaciones, donde van a licitar en privados para administrar estos fondos”, indicó el gerente.
En esa línea, destacó la importancia de garantizar la transparencia en el manejo de los recursos. “Hoy día las carteras de inversión están publicadas con total detalle y también existe la obligación de publicar las políticas de inversiones. Eso se debería mantener, porque la regulación es estricta y creemos que va a seguir siendo así”, aseguró.
Los próximos hitos de la reforma previsional
Respecto al calendario de implementación, el ejecutivo aseguró que “lo más desafiante y lo más importante es cómo quedarán construidos los fondos generacionales”. Indicó que actualmente, la Superintendencia de Pensiones trabaja junto a la consultora Mercer en la definición del régimen de inversiones, un proceso que debería resolverse en un plazo de doce meses.
Posteriormente, habrá un período de seis meses para la transición desde los multifondos. “Cuando partan los fondos generacionales, habrá un año más o menos hasta la primera licitación del stock de afiliados antiguos”, puntualizó.
Asimismo, reconoció que uno de los grandes desafíos de la reforma será la comunicación con los usuarios. “Nosotros tenemos un desafío comunicacional súper importante. Los multifondos son más fáciles de entender, en este caso el fondo va cambiando en el tiempo. Eso hay que comunicarlo bien, para que las personas entiendan los beneficios de esta estrategia”, sostuvo.
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