A partir del 1 de agosto, los bancos en Chile deberán dejar de utilizar las tradicionales tarjetas de coordenadas. Así lo determinó una nueva normativa de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), que establece nuevos estándares mínimos de seguridad, autenticación y registro para los emisores de medios de pago y servicios financieros.
Entre las modificaciones más relevantes, la normativa obliga a las entidades a implementar mecanismos de Autenticación Reforzada de Cliente (ARC) para operaciones como transferencias electrónicas, actualización de datos personales o cambio de contraseña.
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Los nuevos sistemas deberán combinar al menos dos factores de autenticación independientes, que pueden ser: algo que el usuario conoce (como una clave), posee (como un dispositivo registrado) o lo que es (como datos biométricos). De este modo, se prohíben y eliminan los mecanismos impresos, tales como las tarjetas de coordenadas.
En cumplimiento a esta regulación, bancos e instituciones financieras han debido actualizar sus mecanismos de seguridad. Banco de Chile, por ejemplo, inició esta transición con su aplicación Mi Pass, disponible desde 2021.
“Invitaremos activamente a los clientes que aún utilizan tarjetas de coordenadas a migrar a Mi Pass, asegurando una experiencia digital moderna y cumpliendo con los más altos estándares de seguridad”, señalaron desde la entidad.

Asimismo, para quienes no cuentan con acceso a smartphones o requieren apoyo adicional, la entidad ofrecerá como alternativa el dispositivo Digipass físico (un token que entrega un código de seis dígitos), además de asistencia presencial en sucursales y otros canales de atención.
Las aplicaciones móviles lideran la transformación
Los principales bancos del país han optado por soluciones digitales integradas a sus aplicaciones móviles para cumplir incluso desde mucho antes con las nuevas exigencias regulatorias. Sin embargo, el cambio a estas nuevas tecnologías ha sido gradual. Estas apps satisfacen los requisitos técnicos exigidos por la CMF, mejoran la experiencia de los usuarios y refuerzan la seguridad en sus transacciones.
Scotiabank, por una parte, eliminó progresivamente las tarjetas de coordenadas y consolidó ScotiaPass Digital como su sistema principal de autenticación. Esta funcionalidad, integrada en su aplicación móvil, permite validar operaciones como transferencias, modificaciones de datos personales o contratación de productos mediante un modelo de autenticación reforzada.
"Este sistema permite validar operaciones sensibles como transferencias electrónicas o cambios de datos personales, asegurando altos estándares de seguridad, trazabilidad y protección frente a fraudes", indicaron desde la entidad.
Banco Santander, en tanto, implementó hace varios años Santander Pass, una aplicación exclusiva para la autenticación segura de operaciones. Esta solución autoriza transacciones sin necesidad de tokens físicos ni tarjetas, generando códigos únicos de seguridad directamente en el dispositivo del cliente. La tarjeta de coordenadas dejó de ser entregada a los clientes del segmento personas, limitándose en los últimos años a quienes poseían cuenta empresa.

Además, el banco de raíces españolas desplegó campañas informativas para educar a sus usuarios sobre esta transición tecnológica. “Se ha desarrollado una campaña de avisos que informa a los usuarios sobre el término de uso de la tarjeta de coordenadas y su reemplazo por nuevos mecanismos”, explicaron.
Por otro lado, Banco Internacional desarrolló Interpass, su propio sistema de autenticación digital, también integrado en su plataforma móvil.
"Sabemos que dejar atrás la tarjeta de coordenadas es un cambio importante que impacta a la usabilidad de nuestros productos, pero también es una gran oportunidad para avanzar hacia formas más seguras y simples de operar", señaló Leopoldo Quintano, gerente de la División Banca Personas de Banco Internacional.
Enfoque en inclusión digital y apoyo personalizado
Pese a los avances tecnológicos que supone la norma de la CMF, su implementación ha requerido esfuerzos para no dejar atrás a quienes enfrentan barreras tecnológicas. Además de actualizar sus mecanismos de seguridad, los bancos han desarrollado estrategias para acompañar a los clientes con mayores desafíos en este ámbito.
Desde Scotiabank aseguraron haber reforzado la capacitación de sus ejecutivos para asistir a los usuarios en sucursales y canales remotos para el enrolamiento de dispositivos y el uso de ScotiaPass Digital.
Santander, en tanto, diseñó una estrategia focalizada en adultos mayores, donde destaca el programa Conecta Mayor, que ofrece talleres y capacitaciones digitales presenciales.
Por su parte, Banco Internacional implementó una campaña informativa tanto en línea como en medios físicos, apoyada por sus equipos de atención al cliente y call center. “Nuestros equipos cuentan con las herramientas necesarias para guiar y acompañar a cada cliente en este proceso de digitalización”, señaló Leopoldo Quintano.
Aunque la norma entra en vigencia el 1 de agosto de este año, la aplicación obligatoria de autenticación reforzada en operaciones específicas comenzará el 1 de julio de 2026. La CMF recordó que el incumplimiento de estos estándares puede conllevar sanciones y que los emisores serán responsables por eventuales perjuicios a los usuarios derivados de fallas en la seguridad.
Banco Itaú, Banco Bci y BancoEstado —entidades que también han tenido tarjetas de coordenadas en circulación— fueron consultados por Chócale para este reportaje. Sin embargo, no respondieron a las consultas de este medio, aunque tras la publicación de esta noticia, desde la entidad pública informaron cómo procederán tras la eliminación de las tarjetas de coordenadas.
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