La fintech británica Ebury aterrizó en nuestro país en 2023 con el objetivo de optimizar los pagos internacionales, facilitar la conversión de divisas y ofrecer soluciones para gestionar los riesgos cambiaros de empresas vinculadas al comercio exterior.
Con base en Londres y presencia en más de 30 mercados, la compañía identificó en Chile condiciones únicas dentro del contexto latinoamericano, que lo posicionaban como un destino atractivo para implementar su modelo de negocio.
"Chile tiene una característica bien interesante cuando tú comparas la región: es una economía muy abierta al mundo, no tiene restricciones que pueden tener otros países en la materia de intercambio comercial", señaló Alfonso Molinare, Country Manager de Ebury en Chile, en un nuevo capítulo de Chócale Live.
Junto con esa apertura, la empresa detectó una necesidad entre las compañías locales de profesionalizar su gestión financiera internacional. Esta demanda evidenció una oportunidad para brindar soluciones a un segmento que suele quedar al margen de los beneficios a los que acceden las grandes corporaciones globales.
“Nosotros traemos esa banca global y las condiciones de costos y precios de esa banca a las empresas medianas y pequeñas en los países donde operamos”, explicó Molinare.
Tecnología y una amplia presencia internacional
La propuesta de valor de Ebury combina innovación tecnológica con una amplia presencia global. La empresa gestiona flujos anuales por más de US$30.000 millones, lo que le permite negociar condiciones favorables con la banca internacional y trasladarlas directamente a sus clientes.
"Tenemos una base de fintech, de tecnología muy potente, que además se está actualizando todo el rato. Hay mucha innovación dentro de cómo proveemos nuestros servicios, que es fundamental para poder abaratar costos y que la experiencia del cliente sea mejor, sea más rápida", indicó el ejecutivo.
La solución digital desarrollada por la compañía permite efectuar pagos, administrar cobros y operar en diversas monedas locales dentro de un entorno seguro. “Por ejemplo, podemos ofrecer la posibilidad de pagar en yuan en China, lo que mejora las condiciones con los proveedores”, comentó.
El acompañamiento personalizado también forma parte de su modelo, al combinar herramientas tecnológicas con la atención directa de ejecutivos disponibles para asistir a los usuarios. "Entonces, tenemos ese mix medio híbrido", detalló el Country Manager.
La protección de las operaciones constituye otro pilar clave para Ebury. "Nuestro regulador madre, es la FCA, la Financial Conduct Authority, que es el regulador inglés (...) Después, además, tenemos que cumplir las regulaciones en los países donde estamos".
"También somos una de las únicas empresas no bancarias miembros de SWIFT. Entonces, al final, usamos los mismos rieles que ocupa el resto del sistema financiero tradicional, pero logramos incorporar tecnología para poder ocupar esos rieles de forma más eficiente y más rápida", añadió.
Industria fintech y futuro de Ebury
Respecto al panorama general de la industria, Molinare señaló que el segmento B2B (business to business) ha comenzado a consolidarse dentro del ecosistema fintech, especialmente en Latinoamérica.
"Nosotros vemos el sistema chileno y es muy fácil, por ejemplo, pagarle a una persona una transferencia, es todo instantáneo. En el mundo empresa no se hace tan fácil pagar eso (...) Entonces, hay un gap interesante". Según explicó, esta brecha representa una oportunidad para que nuevos actores introduzcan nuevas soluciones en pagos locales y en el ámbito financiero corporativo.
En cuanto a las proyecciones, el ejecutivo aseguró que Ebury busca posicionarse como un jugador clave en el mercado chileno. “No somos la economía más grande de Latinoamérica, para nada, pero sí hay una oportunidad muy grande de crecimiento (...). O sea, aspiramos a ser un actor muy relevante en el futuro frente a la banca tradicional u otros actores tradicionales de este mundo", sostuvo.
Asimismo, destacó que, a diferencia de Europa —donde se opera bajo una sola moneda—, el contexto chileno permite generar mayor valor en las transacciones financieras.
"Chile es un país muy abierto. Es difícil encontrar a empresas que no hagan comercio exterior, de algún tipo. Alguien siempre va a estar comprando afuera o vendiéndose afuera. Entonces, nuestra ambición aquí en Chile es grande", concluyó.