Banco BICE interpuso dos querellas criminales en el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago por delitos relacionados con el uso fraudulento de sus tarjetas de débito GO BICE, la cuenta digital de la entidad, que derivaron en un perjuicio total de más de $196 millones. La institución denunció los delitos de obtención maliciosa de restitución indebida de fondos, estafa y asociación ilícita.
La primera querella apuntó a doce personas que, entre febrero de 2024 y marzo de 2025, realizaron 15 reclamos por supuestos giros no autorizados, por un total de $19 millones.
Banco BICE debió restituirles $13.730.103 en aplicación del artículo 5 de la Ley 20.009. Sin embargo, tras una revisión de cámaras de seguridad, registros telefónicos y domicilios, la entidad detectó patrones que sugerían una organización criminal.
“El objetivo final de estas conductas ha sido precisamente obtener el pago de parte de Banco BICE de las sumas que los querellados informaron como supuestos fraudes, en circunstancias que dichos giros y pagos fueron efectuados por los propios querellados”, esboza la querella presentada.
Fraude con devoluciones de productos
En paralelo, el banco detectó 157 operaciones irregulares entre febrero y mayo de 2024, consistentes en abonos improcedentes bajo el concepto de devolución de productos en comercios estadounidenses. Estas transacciones involucraron a 43 clientes, de los cuales 33 retiraron total o parcialmente los fondos mediante transferencias, giros, compras o vales vista.
Las maniobras se iniciaban con la simulación de compras en línea, seguidas de una falsa solicitud de devolución, lo que provocaba un abono automático en la cuenta. Posteriormente, los titulares extraían los fondos. Banco BICE calculó un perjuicio de $183.194.713.
La querella señala que “mediante publicaciones en redes sociales, convocaban a personas titulares de una cuenta bancaria ‘GO BICE’ activa, ofreciendo que recibirían dinero en sus cuentas y que tendrían derecho a parte del monto”.
En ambas querellas el banco pidió investigar la existencia de una organización delictiva con roles definidos, incluyendo reclutadores, gestores de operaciones ficticias y titulares de cuentas. “No se trata de actuaciones criminales aisladas o de un concierto ocasional”, argumentan en el documento.
Es así, que Banco BICE solicitó que el Ministerio Público formalice a los responsables y que se les impongan las penas contempladas por la ley.