La Cámara de Diputados discute el proyecto de ley “Devuélveme mi Pasaje”, impulsado por los parlamentarios socialistas Daniel Manouchehri y Daniella Cicardini. La propuesta exige que las aerolíneas devuelvan el valor de los pasajes hasta ocho horas antes de la salida del vuelo, sin penalizaciones.
La propuesta ha generado fuertes críticas desde la industria aérea y expertos en derecho aeronáutico, quienes advierten que la medida podría tener consecuencias negativas para los consumidores.
En un post de LinkedIn, el abogado Rodrigo Hananías consideró que el proyecto está mal fundamentado y parte de “parte de un supuesto falso, como es el pretendido 'abuso' de las líneas aéreas (y el que todos los vuelos van sobrevendidos)”.
A juicio del experto, la medida ignora el funcionamiento del revenue management, modelo mediante el cual las aerolíneas ofrecen distintas tarifas con mayor o menor flexibilidad, en función del perfil de cada pasajero y su disposición a pagar. “Las tarifas más baratas, lo contrario, desventaja que se ve con creces compensada con el bajo precio que se paga. Al pasajero que paga poco, le interesa eso: pagar poco para no tener que viajar por tierra”, afirmó.
Hananías también subrayó que el Código Aeronáutico ya contempla el derecho a retracto por razones médicas, y que esta nueva legislación busca aplicar ese beneficio a cualquier motivo, “como si de un seguro se tratase, a costa, en principio, de las compañías aéreas, pero a mediano plazo, de los consumidores en su conjunto”.
Según un artículo publicado en El Aéreo —medio asociado de Chócale—, el principal riesgo es que este tipo de normas terminen encareciendo las tarifas más económicas, afectando especialmente a quienes tienen menos recursos. En la práctica, podrían desaparecer las tarifas básicas, se reduciría la cantidad de pasajeros y con ello la conectividad aérea, especialmente en regiones extremas del país.
Además, al haber menos frecuencias y menor flujo de pasajeros, los aeropuertos recibirían menores ingresos, lo que afectaría sus operaciones y desincentivaría nuevas inversiones.
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) estima que la aviación aporta US$7.900 millones al PIB de Chile, lo que representa un 2,3% del total. El sector genera 212.000 empleos directos e indirectos, por lo que cualquier retroceso en su desarrollo podría tener impactos significativos en el empleo y en el turismo.
Entre 2011 y 2023, el valor real de las tarifas aéreas en Chile bajó un 49%, gracias a la libertad tarifaria. Hoy, un pasajero necesita trabajar en promedio 3,4 días para costear un pasaje. Para los especialistas, medidas como la que se discute podrían poner en riesgo ese avance.