"La democratización de la inversión: expandiendo la prosperidad en más lugares, para más personas", se titula la carta anual de Larry Fink, CEO de BlackRock.
En el mensaje, destinado los inversionistas, Fink enfatiza en la necesidad de mejorar la educación financiera con el objetivo de ampliar el acceso a las inversiones.
En su carta, Fink recuerda la apertura de la primera bolsa de valores en Ámsterdam en 1602: a partir de ese momento la inversión se volvió más accesible. Así, comenta que, aunque el 90% de los 1.143 inversionistas iniciales eran personas adineradas, el resto incluía a "53 artesanos, ocho tenderos, seis tejedores de seda, cuatro fabricantes de jabón y al menos dos sirvientas que invirtieron cada una 50 florines, aproximadamente lo suficiente para alquilar una cabaña modesta durante un año".
Según Fink, la apertura de la bolsa permitió que personas comunes poseyeran una parte real y negociable del crecimiento económico. Sin embargo, a pesar de los avances en términos de inversión, menciona que muchas personas aún no participan plenamente en los mercados de capitales.
Las barreras actuales para la inversión y la ansiedad económica según Fink
"El mayor obstáculo a la hora de invertir para la jubilación, o en cualquier otra cosa, es el miedo", señala el CEO de BlackRock. Así, según Fink, este temor lleva a altas tasas de ahorro en efectivo y a una baja participación en inversiones que podrían generar rendimientos a largo plazo.
Fink también aborda en su carta la creciente ansiedad económica entre los jóvenes, quienes sienten que el sistema actual no les beneficia. "Los Millennials y la Generación Z han perdido la confianza en las generaciones mayores", opina.
Así, propone que los líderes actuales deben apoyar a las nuevas generaciones en la planificación y el ahorro para su jubilación. "Nos corresponde a nosotros recuperarla (la confianza de los jóvenes). Y quizá invertir para sus objetivos a largo plazo, incluida la jubilación, no sea tan mal lugar para empezar", reflexiona.
Además, en su relato Fink cuestiona si la edad de 65 años sigue siendo adecuada como referencia para la jubilación, considerando el aumento en la esperanza de vida.
"Me parece un poco loco que nuestra idea ancla para la edad de jubilación adecuada -65 años- tenga su origen en la época del Imperio Otomano", comenta. Con esto, sugiere que es necesario adaptar las estructuras de jubilación a las realidades demográficas actuales, permitiendo que las personas trabajen más allá de esa edad si así lo desean.
Las iniciativas de BlackRock para promover la inclusión financiera
La carta anual de Larry Fink resalta la importancia de la educación financiera y la inclusión en los mercados de capitales como pilares fundamentales para democratizar la inversión y expandir la prosperidad económica a más personas alrededor del mundo.
Con este objetivo, propone iniciativas concretas que buscan empoderar a individuos de diversas generaciones para que participen activamente en el crecimiento económico.
Con esto, en los próximos meses, BlackRock lanzará una serie de iniciativas y asociaciones destinadas a abordar estos desafíos. Estas acciones se centrarán en promover la educación financiera y facilitar el acceso a oportunidades de inversión para una base más amplia de la población.