Chócale en Punta del Este, Uruguay Stellantis, el grupo automotriz que surgió en 2021 tras la fusión de PSA Group (Peugeot, Citroën) y Fiat Chrysler Automobiles, enfrenta un momento de altas expectativas en el país, según Vincent Forissier, director general de la compañía en Chile.
Pese a un mercado automotriz que se ha contraído en los últimos años, Forissier destacó que Stellantis continúa creciendo en el mercado local.
“Tenemos un momento bastante favorable, pese a las condiciones de industria y de mercado. Stellantis sigue creciendo, en particular la marca Peugeot en términos de performance de mercado. Por lo tanto, es un momento bastante bueno y con ganas de seguir invirtiendo en la región y en el país”, aseguró Forissier.
Un hito importante será la incorporación de Citroën y DS como marcas de representación directa de Stellantis a partir de enero de 2025. Estas se sumarán a Peugeot y Opel en el portafolio gestionado directamente por la compañía, mientras que el resto de las marcas del grupo continuará bajo la representación de otros importadores.
Las características del mercado automotriz chileno
A pesar de su tamaño moderado en comparación con gigantes como Brasil o Estados Unidos, el mercado chileno tiene características que lo convierten en un territorio atractivo para la industria automotriz global. Con cerca de 80 marcas compitiendo en el país, Forissier destacó la relevancia de Chile dentro del contexto internacional.
“En un mercado relevante como el chileno, las marcas, y desde luego Stellantis, no pueden estar ausentes de ese mercado, porque significa un cierto volumen (…) Al ser un mercado abierto, permite también competir de igual a igual”, aseguró el ejecutivo.
Este enfoque ha llevado a Stellantis a consolidar su posición con una participación de mercado superior al 11%, que equivale a la venta de aproximadamente 33.000 unidades anuales. Además, Chile actúa como un "laboratorio" donde se pueden probar distintas tecnologías y configuraciones de vehículos debido a la ausencia de barreras arancelarias y la alta exigencia de los consumidores locales.
El consumidor chileno se caracteriza por ser sofisticado y exigente, buscando calidad, tecnología y buen precio. “El nivel de exigencia del consumidor en términos de calidad, equipamiento y tecnología es bastante mayor al de los principales mercados latinoamericanos”, señaló Forissier.
En este contexto, los SUV lideran las preferencias, impulsados por su versatilidad y rendimiento. A esto se suma un creciente interés por vehículos eficientes y con bajas emisiones, un segmento donde Stellantis ve oportunidades para crecer y consolidar su presencia.
El desafío de la electromovilidad
Uno de los temas clave para la compañía es la transición hacia la electromovilidad, un desafío que Vincent Forissier, director general de Stellantis Chile, considera inevitable a nivel global. Sin embargo, la velocidad de adopción varía significativamente según el contexto local. “La gran pregunta no es si va a ser eléctrico el futuro, es cuál es la velocidad de adopción y de adaptación del mercado y de los clientes a la electrificación”, afirmó.
Forissier destacó el lanzamiento del Peugeot 3008 como una muestra del compromiso de Stellantis con esta transición. Este modelo ofrecerá motorizaciones híbridas y eléctricas, buscando responder a las necesidades de un mercado en evolución.
Según el ejecutivo, el vehículo híbrido representa una solución de transición clave, ya que permite reducir emisiones en un 25% a un costo más accesible que los modelos totalmente eléctricos.
No obstante, Forissier señaló tres barreras principales para la masificación de los vehículos eléctricos: la infraestructura de carga, la autonomía de los vehículos y el precio.
Respecto a esta última, destacó la importancia de políticas públicas que puedan fomentar la adopción de vehículos eléctricos, como exenciones arancelarias similares a las implementadas en Colombia. “Pensamos que este camino de decir que cualquier vehículo electrificado no pague arancel (…) podría ser un buen camino para ayudar”.
Además, aseguró que la firma se preparó para cumplir con la Ley de Eficiencia Energética y el estándar de emisiones Euro 6C, que entra en vigencia en 2025.
Mirando al futuro, Forissier reiteró la visión de Stellantis de seguir invirtiendo en el país y adaptándose a los desafíos regulatorios y del mercado. “Hay espacio para crecer (…) por eso también ese plan de crecimiento de representación directa, que genera mucha sinergia y oportunidades”, concluyó.