¿Sirve el protector solar que me quedó del verano pasado?

Seamos claros. Algunos sostienen que a nadie debería quedarle protector solar de un verano a otro, considerando que este elemento debe ser parte de la rutina diaria de limpieza y protección de nuestra piel. Es que los rayos ultravioletas están a la orden del día, y el uso de este tipo de producto se hace necesario no solo en la playa, sino que en el día a día.

Si te llegase a quedar protector solar de la temporada pasada debes tener mucho cuidado, ya que el producto puede no estar en condiciones de ser utilizado, generando más de un problema.

“El primer mito a derribar es que estos productos sí tienen fecha de caducidad, a diferencia de lo que muchos piensan. Lo normal es que, durante el verano, una persona ocupe más protector porque hay un tiempo mayor de exposición y los rayos llegan de forma más directa a la superficie”, explica Paula Molina, química farmacéutica de Farmacias Ahumada.

“En términos generales, no se recomienda utilizar un producto que ya ha sido abierto y puede llevar meses en esa condición, expuesto a factores externos. Sin embargo, hay elementos claves para saber si será efectivo o podría afectar nuestra piel”, comentó la profesional.

En qué fijarse para saber si el protector solar está en mal estado

Lo primero que se debe verificar es el tiempo de vigencia tras la apertura (PAO), que se ilustra como un pequeño envase con la tapa abierta y que puede ser de 3, 6 o 12 meses. Este término no debe confundirse con la fecha de expiración del producto.

“La fecha de caducidad o vencimiento se refiere a la cantidad de tiempo que tarda un producto en dejar de funcionar como el fabricante lo describe o anuncia”, menciona la farmacéutica.

Molina enfatiza que “la crema debe mantener una estructura emulsionada y no debe tener mal color u olor. Si lo hace, puede ser resultado de contaminaciones bacterianas o fúngicas”.

Además, añade que “al estar en mal estado, el fotoprotector no sólo no nos va a proteger de los rayos UVB y UVA -principales causantes del cáncer de piel que es el tercero más común en Chile según la Organización Mundial de la Salud (OMS)- sino que también puede causar problemas como irritaciones o alergias”.

“De hecho, sarpullidos, eritemas, enrojecimiento o picazón pueden indicar que el producto no sólo ha perdido su eficacia, sino que está afectando negativamente su piel”, agregó.

La farmacéutica también pone énfasis en la conservación de este tipo de productos. “Las condiciones de almacenamiento son importantes para mantener sus características. Entre ellas está el guardarlo en un lugar fresco, sin humedad y con una temperatura alrededor de los 22°C”. En este sentido, el baño nunca es el sitio indicado para mantenerlos.

Por último, la facultativa recalca que, si se da un uso correcto al protector solar, no debería durar mucho. “Es importante aplicar una cantidad suficiente para que la protección sea eficaz, además, no podemos olvidar que se debe volver a aplicar cada vez que se sale del agua o que uno suda”, finaliza.

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