Chile ha sumado grandes volúmenes de generación solar a su matriz eléctrica. Esa expansión trae consigo un segundo desafío: aprovechar la electricidad renovable cuando está disponible.
En las horas de mayor radiación, distintas plantas solares pueden producir simultáneamente grandes cantidades de energía. La red eléctrica tiene límites físicos y la generación también debe mantenerse permanentemente equilibrada con el consumo. Cuando una parte de la electricidad disponible queda fuera del sistema debido a esas condiciones, se produce lo que el sector denomina vertimiento de energía renovable.
El fenómeno ayuda a entender por qué el almacenamiento de energía está adquiriendo un papel cada vez mayor en la transición energética. La posibilidad de guardar electricidad durante algunas horas permite separar dos momentos que históricamente debían ocurrir casi al mismo tiempo: producir energía y consumirla.
Ese es precisamente el objetivo del sistema de almacenamiento que Transelec, una de las principales empresas de transmisión eléctrica del país, desarrolla para el parque fotovoltaico Granja Solar, propiedad de Copec, en la Región de Tarapacá.
El proyecto está diseñado para almacenar durante el día parte de la energía solar generada por la planta y posteriormente inyectarla al Sistema Eléctrico Nacional durante la noche.
Qué es un sistema BESS y por qué permite guardar energía
BESS corresponde a las siglas en inglés de Battery Energy Storage System, o sistema de almacenamiento de energía mediante baterías.
A escala industrial, el concepto incluye mucho más que un conjunto de baterías. Estos sistemas incorporan celdas donde se almacena la electricidad, equipos que transforman la corriente para entregarla nuevamente a la red y tecnologías de gestión que supervisan variables como la carga, la descarga y la temperatura.
En términos simples, el sistema recibe electricidad cuando existe disponibilidad, la mantiene almacenada y la devuelve posteriormente cuando resulta conveniente para la operación del sistema eléctrico. Esta capacidad permite integrar de mejor manera fuentes como la solar y la eólica, cuya producción depende de condiciones naturales y cambia a lo largo del día.
En BESS para Granja Solar, la escala del proyecto ayuda a dimensionar esta tecnología. El sistema está compuesto por 154 equipos de 20 pies con miles de celdas de baterías, una potencia nominal de inyección de 105 MW y una capacidad de almacenamiento de 420 MWh.
Las dos cifras describen características diferentes. Los megawatts (MW) indican la potencia que el sistema puede entregar en un momento determinado. Los megawatt-hora (MWh) expresan cuánta energía puede almacenar.
Esta distinción resulta relevante porque el almacenamiento cumple una función temporal al acumular la electricidad disponible durante ciertas horas para entregarla después.
De la generación solar diurna al consumo nocturno
El parque Granja Solar tiene una capacidad de generación fotovoltaica de 123 MWp y está conectado al Sistema Eléctrico Nacional. El BESS se incorpora a esa infraestructura para modificar la manera en que parte de su producción puede utilizarse.
La lógica operacional resulta sencilla para el usuario final, incluso si detrás existe una infraestructura eléctrica compleja: durante las horas de sol se genera electricidad y parte de ella puede cargarse en las baterías. Horas más tarde, cuando la generación fotovoltaica disminuye, esa energía almacenada puede regresar al sistema.
Así, una planta solar deja de depender exclusivamente de las horas de radiación para entregar la totalidad de la energía que previamente generó y almacenó.
El proyecto contempla una conexión inicial a la subestación Granja Solar mediante infraestructura de 33 kV y posteriormente utiliza una línea existente de 220 kV hasta la subestación Lagunas, integrándose desde allí al Sistema Eléctrico Nacional.
Esta relación entre generación, almacenamiento y transmisión muestra una de las transformaciones que acompaña a una matriz con mayor participación renovable. La transición energética requiere nuevas plantas solares y eólicas junto con redes capaces de transportar la electricidad y sistemas capaces de administrar mejor cuándo esa energía entra al sistema.
El almacenamiento como respuesta al vertimiento renovable
Cuando Copec y Transelec anunciaron el acuerdo en 2024, informaron que el vertimiento de energía renovable había aumentado un 225% desde 2021. Sin embargo, conforme avanza el tiempo este tipo de soluciones cobra especial relevancia durante el último tiempo.
Según cifras del sector, en 2025 el vertimiento de energía solar, eólica e hidráulica alcanzó 6.205 GWh, una cifra 0,3% menor que en 2024. En paralelo, los sistemas BESS aportaron cerca de 2 TWh de almacenamiento, contribuyendo a reducir en un 24% el vertimiento potencial. Estas cifras reflejan un problema que comienza a ganar relevancia a medida que crece la capacidad renovable instalada.
El almacenamiento ofrece una forma de administrar parte de esos excedentes. Una central con baterías puede capturar energía en determinados periodos y desplazar su inyección hacia otras horas.
Esta capacidad se conoce como flexibilidad energética: la posibilidad de adaptar generación, consumo o almacenamiento a las necesidades del sistema eléctrico en distintos momentos.
Los BESS también incorporan sistemas electrónicos y de gestión que controlan los ciclos de carga y descarga y coordinan el intercambio de energía con la red. En una matriz con más generación variable, esa capacidad de respuesta adquiere valor para la operación del sistema.
El almacenamiento, por esta razón, empieza a formar parte del mismo debate que la expansión de la transmisión eléctrica. Una red preparada para recibir grandes cantidades de energía renovable requiere capacidad para transportarla y herramientas que permitan administrar las diferencias horarias entre producción y demanda.
Un contrato que cubre todo el ciclo del activo
El proyecto BESS para Granja Solar incorpora además una fórmula contractual poco habitual en este tipo de infraestructura en Chile: un esquema BOOT, sigla de Build, Own, Operate and Transfer.
El modelo establece una secuencia concreta. Transelec desarrolla y construye el sistema, mantiene su propiedad y operación durante el periodo establecido en el contrato y, al finalizar ese plazo, transfiere el activo a Copec.
En este caso, el contrato tiene una duración de 20 años. Durante ese periodo Transelec estará a cargo de la gestión y operación del sistema de almacenamiento. Posteriormente, las instalaciones pasarán a Copec.
El esquema extiende la participación de una empresa de infraestructura más allá de la construcción. El mismo actor que desarrolla el activo queda vinculado a su funcionamiento durante buena parte de su vida operacional.
Para Transelec, cuya actividad histórica ha estado ligada a la transmisión eléctrica, el proyecto BESS para Granja Solar representa además su primera iniciativa de almacenamiento a gran escala. La compañía incorpora así el almacenamiento a un campo que conoce desde otra parte de la cadena: la infraestructura encargada de mover electricidad a través del sistema.
De construir más renovables a aprovecharlas mejor
El avance del proyecto también ilustra la velocidad con que está evolucionando esta infraestructura. En julio de 2025 Transelec informaba un 64% de progreso y el inicio de la instalación de los contenedores de baterías.
La Memoria Integrada 2025 de la compañía actualizó posteriormente esa situación: el proyecto alcanzó un 75% de avance, concluyó su fase constructiva e inició el proceso de commissioning, etapa en que los distintos equipos y sistemas son probados y ajustados antes de la entrada en servicio. La puesta en operación está prevista para la segunda mitad de 2026.
La evolución de Granja Solar resume una discusión que irá ganando espacio a medida que aumente la participación de las energías renovables. La cantidad de electricidad limpia producida continúa siendo una variable fundamental. Su disponibilidad en el momento adecuado empieza a ser igualmente relevante.
Las baterías BESS introducen precisamente esa dimensión temporal. Permiten guardar parte de la energía solar cuando existe abundancia y recuperarla horas después.
En una matriz eléctrica cada vez más renovable, almacenar, transportar y gestionar la electricidad pasan a formar parte de una misma tarea: aprovechar mejor la energía que el sistema ya es capaz de producir.