Generar cambios de comportamiento, fomentar el ahorro desde edades tempranas y prevenir los fraudes fueron parte de los principales desafíos planteados durante el Segundo Encuentro Nacional de Educación Financiera (ENDEF), actividad que forma parte del Hub de Finanzas Personales de Chócale, iniciativa apoyada por MetLife, Banco de Chile y Transbank.
La presidenta de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), Catherine Tornel, participó en uno de los paneles del encuentro, donde abordó la brecha entre el manejo de conceptos financieros y su aplicación en las decisiones cotidianas.
"No sirve de nada que la gente cuente con conocimientos financieros si es que esos no se traducen en que se comporte de manera distinta, en que evalúe adecuadamente los efectos financieros, que cotice, que sepa cuál es un nivel de endeudamiento sano y lo aplique a su vida", señaló.
Para avanzar en ese cambio de hábitos, Tornel planteó que las herramientas de educación financiera deben responder a las características de cada público. Mencionó, por ejemplo, los desafíos de digitalización y prevención de fraudes entre adultos mayores, y el endeudamiento entre los jóvenes.
También apuntó a los emprendedores y a la importancia de separar las finanzas personales de las del negocio.

“¿En cuáles segmentos nos vamos a centrar y cuáles objetivos vamos a establecer dentro de cada uno de esos segmentos? Tenemos mucho espacio para participar como regulador y estamos avanzando en esa vía”, indicó.
La importancia del ahorro previsional temprano
En la misma línea, el presidente ejecutivo de la Asociación de AFP, León Fernández de Castro, abordó las dificultades de generar hábitos de ahorro previsional, especialmente porque sus beneficios se proyectan varias décadas hacia delante.
"En el mundo de las pensiones, es más complejo todavía, porque el resultado tú lo ves 40 años después", señaló. "Y esto es parte histórica de las finanzas: el consumo presente versus el futuro".
En ese contexto, Fernández de Castro planteó que uno de los desafíos está en explicar la importancia de comenzar temprano. Para graficarlo, el ejecutivo presentó la regla 40-30-20-10: según explicó, los primeros 10 años de trabajo representan 40% del resultado final de la pensión; los siguientes 10, un 30%; los siguientes, un 20%; y los últimos 10 años, solo un 10%.
"El último 10% es probablemente cuando nos empezamos a preocupar. Que es cuando tenemos 50 años. Y la verdad que ya es tarde, porque el impacto solo va a ser en el 10% de la pensión final. Porque si yo digo: 'No me importa, voy a ahorrar a partir de los 40 años', dejé arriba de la mesa el 70% de la pensión final".
Protección que evolucione con el tiempo
Desde el sector asegurador, el presidente de la Asociación de Aseguradores de Chile (AACH), Alejandro Alzérreca, planteó que la educación financiera debe incorporar la preparación frente a situaciones que pueden generar un impacto económico en las personas.
“Tenemos que avanzar en que la gente tome conciencia de los riesgos qué está expuesta. Y que después, también entienda mejor cuál es la cobertura, cuál es el seguro que más le sirve”, afirmó.

Alzérreca agregó que este trabajo debe realizarse de manera constante, ya que las situaciones que enfrentan las personas y su impacto pueden variar según sus edades y circunstancias.
“Es un trabajo que hay que hacer a lo largo de todo el ciclo de vida. Porque los riesgos que enfrentamos y el impacto que tiene un riesgo cuando joven es muy distinto cuando estamos en edad, por ejemplo, de pensionar”, concluyó.
Fraudes y su impacto en el sistema financiero
La prevención de fraudes también fue planteada como un desafío relevante. La presidenta de la CMF, Catherine Tornel, sostuvo que las personas deben contar con conocimientos que les permitan reconocer este tipo de situaciones y saber cómo actuar frente a ellas.
“Entregarle a la gente los conocimientos para que sepa defenderse de los fraudes. Esto es una preocupación porque afecta a la persona que cayó en el fraude, pero también es una preocupación a nivel sistémico”, señaló.
Tornel advirtió que la proliferación de estos delitos también puede aumentar los costos que enfrenta el sistema financiero y terminar afectando el acceso a sus productos.
“En la medida en que son las instituciones financieras las que asumen el costo, van internalizando esos costos y los productos se van haciendo más caros. Entonces vamos generando exclusión financiera a causa de que van creciendo las pérdidas en el sistema por problemas de fraude”, sostuvo.
Debe estar conectado para enviar un comentario.